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Miércoles curioso

Quevedo y el deporte: cuando la música impulsa el rendimiento

Ritmo, motivación y confianza. ¿Por qué las canciones del artista español acompañan a miles de deportistas en sus entrenamientos?

Delfina Cabral

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Cada vez es más común ver a corredores, futbolistas, ciclistas o personas que asisten al gimnasio entrenar con auriculares. La música se convirtió en una herramienta que acompaña la preparación física y mental de los deportistas, ya que ayuda a aumentar la motivación, mantener la concentración y afrontar los desafíos con una actitud positiva. Entre los artistas más elegidos por los jóvenes se encuentra Quevedo, cuyas canciones destacan por sus ritmos intensos y por los mensajes de confianza y superación que transmiten muchas de ellas.

Diversos estudios y especialistas en psicología deportiva señalan que escuchar música durante el entrenamiento puede aportar múltiples beneficios: puede ayudar a aumentar la motivación, mantener un ritmo constante de entrenamiento y disminuir la sensación de cansancio. Además, favorece la concentración, mejora el estado de ánimo y contribuye a controlar la ansiedad antes de una competencia.

En este contexto, las canciones de Quevedo se caracterizan por sus bases urbanas, sus ritmos rápidos y una actitud que transmite seguridad y determinación. Aunque sus letras no hablan específicamente del deporte, muchas reflejan ideas como la confianza en uno mismo, la ambición y el deseo de progresar.

En «Quédate» (BZRP Music Sessions #52), por ejemplo, además de ser un éxito internacional, predomina una actitud segura y decidida que muchos oyentes relacionan con la confianza necesaria para afrontar nuevos desafíos. En «Columbia», el artista transmite una imagen de seguridad personal y de disfrutar el presente.

La energía y el clima que generan sus canciones hacen que muchas personas las incorporen a sus rutinas para encontrar un impulso extra antes de comenzar una actividad física.

La relación también puede observarse en los valores que ambos representan. Un deportista necesita disciplina, perseverancia y confianza para mejorar su rendimiento. Del mismo modo, la trayectoria del cantante demuestra que el éxito no llega de un día para otro. Antes de convertirse en uno de los artistas españoles más escuchados del mundo, Quevedo trabajó durante años para perfeccionar su estilo y construir su carrera artística.

En ambos casos, la constancia resulta indispensable. Tanto un deportista como un músico deben afrontar desafíos, aprender de los errores y mantener el compromiso con sus metas. El talento puede abrir puertas, pero es el esfuerzo diario el que permite sostener el éxito.