Hockey
El proyecto concordiense que nació de cero en el sur de Brasil
Dejar Concordia para animarse a un cambio de vida profundo. La historia de Agustín San Miguel y su familia.
Brasil siempre estuvo en el imaginario de Agustín San Miguel y su compañera, Gabriela Álvarez. Durante años fue un lugar para vacacionar, disfrutar y mirar con ojos de turista. “Siempre hablábamos de lo lindo que hubiera sido venir a vivir cuando éramos más jóvenes”, recordó.
Con el paso del tiempo, el trabajo, los estudios y las responsabilidades fueron postergando cualquier decisión de ese tipo. Ambos rondaban los 40 años y sabían que la realidad de ser profesores en Concordia implicaba “trabajar en muchos lados para poder sostenerse”, sin llegar a hacer del todo el clic necesario para asentarse.
La pandemia terminó de sacudir una estructura que ya era inestable. Gran parte del trabajo era informal, ligado a clubes, gimnasios y escuelas, y de un día para el otro todo se frenó. “Ahí nos dimos cuenta de que no teníamos nada, pero tampoco estábamos realmente asentados”, explicó Agustín. En ese contexto nació Faustina, su hija, y ese momento fue determinante. “Dijimos: si hay una oportunidad para probar, es ahora. En el peor de los casos, volver sin nada… pero tampoco dejábamos nada groso”, contó.

La llegada a Bombinhas, en Santa Catarina, estuvo lejos de ser ideal. El plan A fue trabajar como guardavidas: se prepararon, rindieron y aprobaron, pero la realidad fue dura. Hubo pocas vacantes, trabajo solo en verano y sin proyección anual. “Para una familia no era rentable sostenerlo todo el año”, reconoció.
Así apareció el plan B: trabajar de lo que fuera necesario. Turismo, condominios y tareas desconocidas marcaron esa etapa. “Fue ponerse el overol y salir a laburar”, dijo, al recordar un primer invierno difícil, atravesado también por el choque cultural. “Acá son mucho más cerrados, no está eso del asado o el mate; socialmente cuesta mucho”.
En ese momento límite, cuando la opción fue irse o quedarse, surgió una idea clave. Gabi decidió empezar a enseñar hockey sobre césped. “Era eso o volver”, resumió Agustín. El inicio fue mínimo: tres alumnitas entrenando en una cancha de fútbol 5, entre ellas Faustina. Él, por entonces, se mantuvo más alejado. “Yo estaba bastante negado al principio, había dejado mucho de lo que había logrado allá”, admitió. Sin embargo, el proyecto comenzó a crecer, primero con las más chicas y luego con un grupo de adultas, muchas de ellas con experiencias previas en el hockey argentino.

Ese crecimiento no significó que Gabi empezara a trabajar en Floripa Hockey, sino que, como el proyecto en Bombinhas todavía no competía oficialmente porque no era club, ella quiso jugar y comenzaron a viajar hasta Florianópolis para que pudiera entrenar. Agustín la llevaba y, de ese modo, ella compitió durante dos años en el Campeonato Brasileiro Feminino con Floripa Hockey, hasta el año pasado. “Ella siempre dijo que el proyecto era armar acá y que el día que se pudiera jugar en Bombinhas iba a volver para representarlo”, explicó. El vínculo fue únicamente deportivo: ni ella ni Agustín trabajaron en Floripa Hockey, sino que fue el nexo que le permitió competir mientras el proyecto propio seguía creciendo.
Esa experiencia le permitió conocer desde adentro cómo se movía el hockey en Brasil. “Ahí empezás a conocer cómo es el hockey acá, te relacionás con personas de acá, entendés cómo se manejan, es todo diferente”, contó. También describió que no era un deporte tradicional en la región y que se vivía de otra manera. En ese equipo había jugadoras argentinas y una entrenadora uruguaya, lo que generó una mezcla particular.
En paralelo, en el inicio del proyecto que tomaría el nombre de ‘Bombinhas Hoquei Clube’, Gabi comenzó a trabajar con Carla, una compañera del Club Hípico que luego regresó. Como Carla quería jugar y al principio también daba clases, le propusieron a Agustín que asumiera como entrenador para que ella pudiera ser jugadora. Así comenzó a involucrarse cada vez más en la estructura del equipo.

La necesidad de competir llevó a pensar en algo más grande. “Si queríamos jugar, teníamos que formar un club”, afirmó Agustín. El grupo acompañó cada paso, evaluando distancias, costos y posibilidades reales. El proyecto sumó categorías formativas, equipos de adultas y una base sólida que siguió creciendo. “Acá podés ser el mejor en lo que hacés, pero sos un cero: nadie te conoce”, reflexionó.
En ese camino armaron una competencia llamada Copa Catarinense, porque todavía no estaban afiliados y no podían disputar el campeonato estadual. Intentaron sostenerla como alternativa, pero no funcionó como esperaban. “La federación catarinense en ese momento estaba bastante dejada de lado, desactualizada, con la comisión medio alejada”, explicó. La copa se jugó poco y terminó disolviéndose ese mismo año. Después de esa experiencia tomaron una decisión clara: competir a nivel Brasileiro o nada. Con el ingreso al Campeonato Brasileiro Feminino la federación se reactivó, hoy hay tres clubes y eso les dio mayor seguridad, además de proyectarse una competencia estadual en paralelo.

Desde el inicio, el proyecto apostó fuerte a la escuelita como pilar fundamental. “Es la base de cualquier club”, sostuvo Agustín, marcando una diferencia con otras realidades donde se armaban primero los equipos mayores y después se pensaban las categorías formativas. En Bombinhas el grupo de adultas fue heterogéneo, con jugadoras que habían jugado, otras que no y madres que nunca habían hecho deporte. Por eso el objetivo fue formar jugadoras desde chicas para que con el tiempo llegaran al plantel mayor realmente formadas. Actualmente el proyecto reunió cerca de 20 chicos y chicas en las categorías iniciales, uno de los grupos más grandes del estado. Competir con las mayores fue una vidriera para que Brasil supiera que Bombinhas tenía hockey y este año también proyectaron competir con una Sub-15 a nivel Brasileiro. “De a poco se fue sentando el proyecto”, resumió.
En ese empezar de nuevo, el hockey se transformó en trabajo, identidad y una forma de construir hogar lejos de casa.










