Básquet
Un ciclo que marcó al básquet de Estudiantes
Juan Ignacio Conti repasó su ciclo en el «Verde», recordó los momentos más importantes de su gestión y habló sobre los desafíos que se vienen.
Después de varios años al frente del básquet del Club Estudiantes, «Tiko» Conti decidió ponerle punto final a una etapa que lo tuvo como uno de los principales responsables del crecimiento de la disciplina. Su trabajo abarcó tanto la coordinación deportiva como la conducción del primer equipo, funciones desde las cuales impulsó un proyecto que devolvió protagonismo al «Verde» y fortaleció el sentido de pertenencia entre jugadores, dirigentes e hinchas.
En una entrevista con 3200, el código del deporte, Conti hizo un profundo balance de su paso por la institución. Recordó los momentos más importantes de su gestión, analizó los logros alcanzados, habló de las dificultades que debió atravesar y explicó por qué siente que se marcha con la tranquilidad del deber cumplido. También dejó un mensaje para quienes compartieron el camino con él y anticipó que ya trabaja en el próximo desafío de su carrera.

«Me voy vacío, habiendo dado todo»
Lejos de vivir esta despedida con nostalgia, el entrenador aseguró que la sensación que predomina es la de plenitud. Explicó que esa tranquilidad nace de haber entregado todo por el proyecto y de haber compartido el camino con personas que acompañaron cada uno de los objetivos trazados desde el inicio.
«Es una sensación de plenitud hermosa. A mi criterio esa sensación surge cuando uno deja todo por un objetivo. Cuando uno se vacía queriendo conseguir algo. Yo en esta etapa en Estudiantes siento que me voy vacío, habiendo cumplido lo que prometí y habiendo compartido todo el proceso con amigos de toda la vida, padres que hicieron un trabajo enorme, dirigentes que me apoyaron y jugadores que entendieron mi idea y dieron todo por eso”, señaló.

Cuando intentó resumir lo que significó su paso por la institución, eligió una frase que, según explicó, representa perfectamente todo lo vivido durante estos años de trabajo. «Las malas se las pasa y las buenas se disfrutan. Uno por ahí quiere vivir en una constante felicidad que no existe. La vida nos enfrenta a momentos duros que hay que atravesar y esos momentos también repercuten a la hora de disfrutar lo logrado. Estudiantes fue eso: momentos duros de mucho trabajo y momentos de mucho disfrute con mi gente”, explicó en la entrevista.
La identidad como principal conquista
Durante su paso por el club, Conti ocupó dos funciones centrales: la coordinación del básquet y la conducción del plantel superior. Desde ambos lugares asegura haber aprendido y crecido, pero entiende que el mayor logro del proyecto no estuvo únicamente en los resultados deportivos, sino en haber construido una identidad que volvió a conectar al equipo con su gente.

«Creo que el mayor logro fue generar una identidad que produzca empatía con el hincha. El equipo reflejó esa identidad competitiva que Estudiantes siempre tuvo y tiene que tener. Eso hizo que la cancha volviera a llenarse y nos permitió conseguir el ascenso al Torneo Federal con las herramientas y el presupuesto que teníamos”, explicó.
Ese proceso también dejó una importante enseñanza personal. El entrenador valoró el recorrido realizado junto a quienes forman parte de la institución y destacó el crecimiento que le brindó desempeñar distintos roles dentro del club. «Lo más valioso es la experiencia adquirida, el respeto obtenido y el camino transitado con todos los que hacemos el club”, mencionó.
Mucho más que resultados
A la hora de hablar del legado que siente haber dejado, Conti no eligió mencionar campeonatos ni estadísticas. Prefirió poner el foco en los valores que intentó transmitir durante cada entrenamiento y cada competencia, convencido de que esos aprendizajes perduran mucho más allá de cualquier resultado.
En la nota dijo que «dejo la capacidad de resiliencia, el hambre de gloria, de siempre ir por más y de seguir los sueños hasta el final”. Elegir un solo recuerdo entre tantos años de trabajo no fue sencillo. Sin embargo, hubo un partido que quedó especialmente grabado en su memoria por lo que representó para el grupo y por la forma en que el equipo respondió ante la adversidad.

«Son muchos. Sería muy injusto quedarme solo. Pero creo que el equipo tocó su techo contra Sportivo San Salvador en los playoffs, eliminando a un duro y digno rival que nos doblaba en presupuesto, pero no en entrega ni en pasión”, indicó.
El futuro ya comenzó
Como todo ciclo largo, también hubo momentos difíciles. El entrenador reconoció que uno de los más complejos fue la primera vez que debió alejarse de Estudiantes, una experiencia que, con el tiempo, terminó fortaleciendo su carrera. «Lo más difícil fue afrontar mi primera salida de Estudiantes. Hacer mi camino hasta volver a encontrarnos”, respondió.
Antes de cerrar la entrevista, aprovechó para agradecer a todos los que formaron parte del recorrido. Dirigentes, colaboradores, jugadores, hinchas e incluso los rivales fueron protagonistas de un proceso que, según afirmó, lo hizo crecer tanto en lo profesional como en lo personal. «Gracias a todos ellos y también a los rivales. Todos me hicieron mejor persona y mejor profesional. Me voy siendo una mejor versión de la que llegué”, valoró.
Respecto del presente del básquet de Estudiantes, se mostró optimista y convencido de que el club seguirá creciendo gracias al trabajo de quienes continúan al frente del proyecto. «El presente del club no es malo. Estudiantes es un club muy grande y es una gran responsabilidad formar parte de la institución. Habiendo vivido muchas etapas dentro del club, no tengo dudas de que el lugar que le corresponde es aún mejor que el presente. Hay gente que trabaja muchísimo para llevarlo adelante y en ellos hay que confiar”, expuso.
Por último, dejó en claro que esta despedida no significa una pausa en su carrera. Fiel a su forma de vivir el deporte, ya piensa en lo que viene. ¡Ningún descanso! Ya estoy trabajando en nuevos proyectos y objetivos que se me vienen. Es un desafío hermoso que elegí asumir y llevar adelante”, cerró.

El ciclo de Juan Ignacio «Tiko» Conti llegó a su fin, pero su paso por Estudiantes dejó una huella que trasciende los resultados. La identidad construida, el crecimiento del proyecto deportivo, el ascenso al Torneo Federal y el sentido de pertenencia que volvió a despertar en el público forman parte de un legado que permanecerá en la historia reciente del básquet del «Verde». Mientras el club inicia una nueva etapa y el entrenador comienza otro desafío profesional, ambos caminos se separan con el reconocimiento mutuo de haber compartido años que marcaron a una institución.










