Hockey
Una camiseta, un podio y una historia que recién comienza
Lola Pierini, Renata Malara, Alma Dalzotto y Pilar Lagadari repasaron su experiencia en el Campeonato Argentino de Selecciones Sub 14 con Entre Ríos.
Hay medallas que pesan más por todo lo que representan que por el metal que las compone. La que llevaron Lola Pierini, Renata Malara, Alma Dalzotto y Pilar Lagadari a los estudios de 3200 Radio tiene detrás entrenamientos, viajes, frío, sacrificios familiares, amistades que nacieron lejos de casa y un grupo de chicas que, en pocos días, consiguió transformarse en un verdadero equipo.
Las cuatro jugadoras del Club Hípico de Concordia fueron protagonistas de la Selección Entrerriana Sub 14 que disputó el Campeonato Argentino de Seleccionados 2026, desarrollado en Puerto Madryn entre el 13 y el 16 de agosto, y consiguió un resultado histórico: el tercer puesto nacional.
El podio llegó después de una gran campaña y se definió con una contundente victoria por 4-1 ante la Asociación del Sur de Córdoba en el partido por el tercer lugar. Pero el resultado tuvo además un significado especial: fue el primer podio histórico de la Asociación de Hockey del Centro-Sur de Entre Ríos.
En este marco, las jóvenes visitaron el programa 3200 Radio, donde contaron cómo vivieron el proceso de selección, la preparación previa, el viaje a Puerto Madryn y las sensaciones de representar a la provincia junto a compañeras de distintos clubes. Entre recuerdos, anécdotas y risas, también quedó claro que el resultado conseguido no fue producto solamente de los días de competencia, sino de un camino que comenzó mucho antes, en cada entrenamiento y en cada partido disputado con sus clubes.
Una experiencia que quedará en el recuerdo
“Fue un viaje muy lindo, la verdad, de compartir con otras chicas de otros clubes, con profes nuevos. Fue una experiencia muy linda”, contó Lola Pierini al recordar la experiencia. Para las jugadoras, una de las particularidades del seleccionado fue justamente salir de la rutina del club y encontrarse con chicas de diferentes localidades, compartir una camiseta y aprender a jugar juntas en poco tiempo.
La convocatoria implicó además atravesar distintas etapas. Entrenamientos y evaluaciones fueron formando de a poco el plantel que finalmente representó a Entre Ríos. Renata Malara explicó que llegar al seleccionado era una oportunidad que venía buscando desde hacía tiempo. “Lo venía esperando hace mucho, entrenando, poniéndole todo, para poder quedar preseleccionada”, relató.

Después llegaron las distintas etapas, el sacrificio de trasladarse para entrenar y la satisfacción de saber que todo ese esfuerzo había valido la pena. Para Renata, además, la experiencia tuvo un componente especial: compartirla con algunas de sus mejores amigas. “Es la primera experiencia dentro de un seleccionado. Estoy muy contenta por haberlo vivido con mis compañeras, con mis mejores amigas”, contó durante la entrevista.
La frase se repitió, con distintos matices, a lo largo de la charla. Más allá de la competencia, uno de los recuerdos que las cuatro se llevaron de Puerto Madryn fue el vínculo que construyeron con sus compañeras.
De clubes diferentes a un solo equipo
La Selección Entrerriana se armó con jugadoras provenientes de diferentes lugares, entre ellos Gualeguaychú, Villa Elisa, Concepción del Uruguay y otros puntos de la región. En el caso de las cuatro entrevistadas, el hecho de compartir club facilitó algunos códigos dentro de la cancha, aunque también tuvieron que aprender a convivir y jugar con compañeras a las que prácticamente no conocían.
Lejos de ser un problema, la adaptación terminó siendo uno de los puntos fuertes del equipo. “Nos hicimos un grupo re lindo hasta que hoy en día seguimos hablando una semana después de que haya terminado el torneo”, contaron.

La relación que construyeron fuera de la cancha se trasladó rápidamente al juego. Alentarse después de una mala jugada, acompañarse ante una derrota o simplemente saber que había una compañera para levantar a otra fueron gestos que terminaron fortaleciendo al conjunto. “Llevarnos bien afuera hizo que la confianza y todo lo que hacíamos dentro de la cancha funcionara mejor”, explicaron.
En una categoría formativa, donde el aprendizaje y el crecimiento personal tienen un peso enorme, esa unión terminó siendo uno de los principales motores del equipo entrerriano. Por su parte, Alma Dalzotto también tuvo su propio proceso dentro de la cancha. “Me fui animando para jugar más adelante. Fui buscando mi puesto y lo busqué, lo conseguí, y después en el campeonato terminé jugando más adelante”, contó.
Su relato refleja también una de las características de este tipo de experiencias: además del resultado colectivo, cada jugadora vuelve con nuevos aprendizajes y una mirada diferente sobre sus propias capacidades.
La medalla que cuenta todo
En un momento de la entrevista apareció uno de los objetos más importantes de toda la experiencia: la medalla. Una de las jugadoras la llevó consigo y la mostró ante las cámaras de 3200 Streaming.
Es el recuerdo tangible de una campaña que terminó con Entre Ríos en el tercer escalón del podio nacional y que, fundamentalmente, dejó una marca histórica para la asociación. Desde la Comisión Directiva de la AHCSE destacaron el orgullo por el resultado y remarcaron que se trató del primer podio histórico de la institución en un Campeonato Argentino de Seleccionados.
Para las jugadoras, el logro también representa la recompensa a un proceso que tuvo mucho sacrificio detrás. “Esta medalla para mí significa el fruto de todo el esfuerzo que hice día a día para poder llegar a donde llegué”, explicó Pilar Lagadari.

En ese pequeño objeto también aparecen los entrenamientos que muchas veces comenzaron o terminaron con lluvia, los viajes, los partidos y las horas de dedicación que no siempre se ven cuando se observa únicamente el resultado final.
El campeonato dejó momentos que cada una recuerda de manera particular, aunque hubo uno que terminó siendo común a todas: el festejo del resultado obtenido. “Me parece que nos lo ganamos. Peleamos mucho para llegar hasta ahí. Todo lo que habíamos hecho, todo lo que habíamos entrenado y todo lo que nos habíamos esforzado había dado el fruto del primer podio”, expresó Renata.
Y esa frase resume buena parte de lo que significó el torneo. Porque el tercer puesto no fue solamente una ubicación en una tabla: fue la confirmación de que el trabajo realizado durante todo el proceso podía traducirse en un logro histórico.
El partido que las metió en la historia
El último desafío del seleccionado entrerriano fue la disputa por el tercer puesto ante la Asociación del Sur de Córdoba. Entre Ríos respondió con una actuación contundente y se impuso por 4-1 para quedarse con la medalla de bronce.
El resultado permitió que la delegación cerrara su participación en Puerto Madryn con una celebración que quedará guardada en la historia de la asociación. Fue el primer podio conseguido por un seleccionado Sub 14 Damas de la AHCSE en un Campeonato Argentino. Una marca que no se explica únicamente por los minutos de ese partido, sino por todo el recorrido previo de las jugadoras, el cuerpo técnico, los clubes y las familias.
El equipo que juega detrás de cada jugadora
Si hay una parte de esta historia que no aparece en la foto del podio es la de las familias. Las cuatro jugadoras remarcaron durante la entrevista que detrás de cada entrenamiento y cada viaje hay padres, madres, hermanos y amigos que sostienen el proceso cotidiano.
Son quienes llevan a las chicas a entrenar en días de lluvia o de calor, quienes acompañan los partidos, siguen las transmisiones desde lejos, ayudan con el equipamiento y están pendientes de cada resultado. “Gracias a ellos podemos llegar a donde estamos ahora”, resumieron.

También hubo agradecimientos para los entrenadores y preparadores físicos del Club Hípico, a quienes reconocieron como parte fundamental del proceso. “Tenemos entrenadores que nos apoyan y nos preparan para tener una posibilidad de más adelante estar donde estamos nosotras”, explicaron, al destacar el trabajo de Celeste, Camila y Federico.
En definitiva, el histórico tercer puesto también es consecuencia de ese trabajo silencioso que empieza mucho antes de una convocatoria. El seleccionado recibe a las jugadoras cuando ya existe detrás una estructura de clubes, entrenadores y familias que durante años acompañaron su formación.
El sueño de llegar más lejos
Después del tercer puesto, las cuatro saben que el desafío continúa. Algunas transitan su último año en Sub 14 y otras todavía tienen una temporada más antes del salto a Sub 16. Mientras tanto, el objetivo inmediato pasa por seguir compitiendo con el Club Hípico y continuar creciendo dentro de la competencia local.
Pero cuando se habla de sueños a largo plazo, las respuestas dejan de tener límites. Una de las jugadoras fue contundente: “Creo que el sueño más grande de toda chica que juega al hockey es jugar unos Juegos Olímpicos”.Otra habló directamente de vestir algún día la camiseta de Las Leonas. Son objetivos enormes para jugadoras que todavía están dando sus primeros pasos en el alto rendimiento, pero que ya aprendieron algo fundamental: los grandes sueños también se construyen en los pequeños entrenamientos de cada semana.

Por eso, durante la charla también hubo un mensaje para quienes todavía no encontraron un deporte o no se animaron a probar hockey. “El deporte, el hockey, no solamente te ayuda en todo lo que es la parte física y técnica, sino que también te ayuda a formarte como persona”, señalaron.
Un tercer puesto que abre un nuevo capítulo
El tercer puesto del Campeonato Argentino de Seleccionados 2026 ya quedó registrado. La victoria 4-1 ante la Asociación del Sur de Córdoba aseguró una medalla que, para la AHCSE, tiene un valor todavía mayor: es el primer podio histórico de la asociación.
Lola, Renata, Alma y Pilar regresaron a Concordia con una medalla, pero también con una historia mucho más grande para contar. Una historia de esfuerzo, de compañerismo, de aprendizaje y de una camiseta que defendieron hasta el último partido.

Ahora toca volver al club, continuar con la competencia y seguir entrenando. El seleccionado volverá a reunirlas más adelante y entonces habrá una nueva oportunidad para seguir creciendo.
Porque si algo dejó este campeonato, además de una medalla de bronce, es la certeza de que esta generación tiene todavía mucho por escribir. El podio fue histórico.La historia, recién comienza.










