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Hockey

Construir desde el hockey

Magali Sanabria y Luciano Fochesatto repasaron en 3200 Radio el crecimiento deportivo e institucional del Club Ciudad de Concordia.

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El Club Ciudad de Concordia atraviesa uno de los momentos más importantes de su joven historia. La reciente clasificación a la final del Torneo Apertura de hockey femenino volvió a poner en primer plano a una institución que, en apenas cuatro años, logró consolidar un proyecto deportivo y social basado en el trabajo, el sentido de pertenencia y la construcción colectiva. Nacido en 2021 con el objetivo de desarrollar exclusivamente el hockey, el club comenzó a convertir esa idea inicial en una realidad que trasciende los resultados deportivos.

En ese contexto, la presidenta y jugadora Magali Sanabria y el entrenador Luciano Fochesatto visitaron los estudios de 3200 Radio, donde mantuvieron una extensa entrevista en la que repasaron el presente deportivo, el recorrido institucional y los desafíos que todavía quedan por delante.

La charla fue mucho más allá del análisis de una final. Durante la entrevista, ambos hablaron sobre el sentido de pertenencia que intentan transmitir desde los primeros entrenamientos, el acompañamiento de las familias, el esfuerzo que implicó crear una institución desde cero, la obtención de la personería jurídica, el sueño de contar con un predio propio y la convicción de que el deporte puede ser una herramienta para construir comunidad.

La final como consecuencia de un proceso

El reciente subcampeonato de Primera División fue uno de los primeros temas abordados en los estudios de 3200 Radio. La institución estuvo muy cerca de quedarse con el título frente a Salto Grande y terminó cayendo en la definición por penales australianos. Sin embargo, para Fochesatto el resultado no modifica el análisis del camino recorrido. El entrenador recordó que, cuando el club daba sus primeros pasos, imaginar una final parecía un objetivo demasiado lejano. Hoy, en cambio, entiende que el crecimiento del plantel y la calidad humana del grupo permitieron que ese sueño dejara de parecer una utopía.

«Si nos preguntabas esto mismo hace un tiempo, obviamente que no. Pero a medida que empezamos a desarrollar nuestro hockey vimos que era posible. Estábamos preparados para este momento porque hacía mucho que veníamos trabajando para llegar hasta acá», expresó.

A su vez, el entrenador reconoció que perder una definición siempre deja una sensación amarga, aunque insistió en que el balance termina siendo ampliamente positivo. Para él, el verdadero valor de esa final no estuvo solamente en los 60 minutos de juego, sino en todo lo que hubo detrás para llegar hasta ese escenario.

«Obviamente quedó tristeza porque se escapó al final por penales australianos, pero eso no empaña para nada el recorrido que hicimos. Disfrutamos muchísimo ese partido, pero también todo el trayecto que recorrimos para llegar hasta ahí», afirmó.

Mucho más que un equipo

Uno de los momentos que más destacaron ambos durante la entrevista fue el acompañamiento que recibió el plantel durante la final. Las tribunas estuvieron colmadas por familias, jugadoras de las categorías formativas, integrantes de la escuelita y simpatizantes que acompañaron al equipo durante toda la jornada. Para Fochesatto, esa imagen representa uno de los mayores logros que consiguió la institución desde su nacimiento.

«Nuestro principal objetivo siempre fue generar sentido de pertenencia. Queremos que todas las jugadoras tengan ganas de estar en el club, que defiendan la camiseta y que sientan que este también es su lugar», indicó.

Luego contó que, después del partido, varias madres les comentaron que habían asistido únicamente para acompañar a sus hijas, pero terminaron viviendo el encuentro con tanta intensidad que sufrieron incluso más que las propias jugadoras. Esa anécdota, explicó, les confirmó que el proyecto ya empezó a trascender lo deportivo.

«Eso nos demuestra que el camino es el correcto. Nosotros queremos que el hockey de Ciudad de Concordia perdure en el tiempo, más allá de quienes hoy estamos al frente. Algún día nosotros no vamos a estar, pero el club tiene que seguir creciendo», sostuvo.

Sanabria profundizó esa idea al explicar que el sentido de pertenencia se construye diariamente. Muchas de las jugadoras del plantel superior también trabajan como profesoras de la escuelita y mantienen un contacto permanente con las más chicas, que encuentran en ellas un ejemplo para seguir. Además, el club incorporó una categoría de mamis que terminó fortaleciendo aún más el vínculo entre las familias y la institución.

«Las invitamos a que vengan a los partidos para que aprendan, para que vean que algún día ellas también pueden estar ahí. Después aparecen las madres, los hermanos, los abuelos… termina siendo una gran familia alrededor del hockey», mencionó.

Un club pensado para el hockey

Durante la conversación en 3200 Radio, ambos también recordaron el origen del proyecto. Después de más de diez años vinculados al hockey y de haber pasado por distintas instituciones de la ciudad, sintieron la necesidad de crear un espacio donde toda la energía estuviera destinada exclusivamente a desarrollar este deporte. «Los clubes de Concordia, en su mayoría, son futboleros y muchas veces otras disciplinas quedan relegadas. Nosotros queríamos construir un club donde todo estuviera pensado para el hockey», explicó la presidenta.

La elección del nombre también tuvo un significado especial. Aunque ambos provienen del barrio La Bianca, decidieron evitar cualquier identificación barrial para representar a toda la ciudad. «No queríamos que el club se identificara solamente con un barrio. Queríamos que cualquier persona pudiera sentirse parte. Por eso elegimos llamarlo Ciudad de Concordia. La idea era que cualquier jugadora o cualquier familia encontrara acá un lugar para desarrollarse y sentirse acompañada», explicó Fochesatto.

Crecer también fuera de la cancha

Además del aspecto deportivo, la entrevista permitió conocer el enorme trabajo institucional que existe detrás del crecimiento del club. Sanabria recordó que la obtención de la personería jurídica demandó varios años de gestiones, trámites que incluso debieron comenzar nuevamente debido a cambios administrativos.

«Recién el año pasado pudimos conseguir la personería jurídica. Tuvimos el acompañamiento de contadores y abogados porque había muchas cuestiones administrativas que nosotros desconocemos. Hoy seguimos trabajando con ellos, mientras todo el funcionamiento interno lo hacemos nosotros mismos junto con las jugadoras», contó.

Actualmente la comisión directiva es reducida y gran parte del trabajo cotidiano continúa realizándose de manera voluntaria. Mientras tanto, uno de los grandes objetivos sigue siendo conseguir un espacio propio para que el club pueda seguir creciendo.»Todo lo hacemos a pulmón. Hasta que podamos tener una sede propia seguimos trabajando así, pero siempre pensando en el futuro», destacó.

Ese futuro, según explicaron, no termina en el hockey. La intención es que Ciudad de Concordia pueda transformarse con el tiempo en una institución abierta a otras disciplinas deportivas. «Queremos que cualquier persona que tenga un proyecto deportivo pueda encontrar un lugar dentro del club. El hockey fue nuestro punto de partida, pero el objetivo es seguir creciendo», subrayan.

«No nos gusta la palabra no»

Quizás la frase que mejor resume la filosofía de la institución apareció sobre el final de la entrevista. Al explicar por qué decidieron crear un club propio, Fochesatto recordó que muchas veces las ideas quedan frenadas antes de comenzar. «Cada vez que presentamos un proyecto aparecía un ‘hay que ver’, ‘hay que preguntar’, ‘hay que esperar’. A nosotros no nos gusta la palabra «no», dijo.

Para el entrenador, esa forma de pensar terminó convirtiéndose en una marca registrada del club. «Si creemos que algo puede ayudar al crecimiento del hockey, preferimos intentarlo antes que quedarnos con la duda. Aunque salga mal, siempre vale la pena hacerlo», sostuvo.

Esa misma filosofía es la que hoy también aplica en su función como coordinador de los seleccionados de la Asociación Regional Uruguay, donde trabaja junto a entrenadores de distintos clubes para consolidar un proyecto que perdure en el tiempo.

«Queremos dejar estructuras. El hockey termina siendo una excusa para trabajar valores, compañerismo, actividad física y sentido de pertenencia. Lo importante es que todo eso permanezca más allá de los nombres», expresó.

Una historia que recién empieza

Antes de despedirse de 3200 Radio, Sanabria y Fochesatto también destacaron que la temporada dejó otros resultados que reflejan el crecimiento del club. Ciudad de Concordia se consagró campeón en la categoría Reserva, obtuvo el tercer puesto en Sub 12, fue cuarto en Sub 16 y continúa fortaleciendo las categorías formativas, incluso mediante un trabajo conjunto con Sportivo San Salvador para garantizar competencia a las jugadoras más jóvenes.

Fochesatto aprovechó el cierre para agradecer especialmente a quienes hacen posible el proyecto cada fin de semana.»Nosotros podemos tener muchas ideas, pero son las jugadoras las que las llevan adelante. Sin ellas no estaríamos hablando de una final ni de todo lo que hoy está viviendo el club. También las familias cumplen un papel fundamental porque siempre están acompañando.»

Con apenas cuatro años de vida, Ciudad de Concordia ya comenzó a consolidar una identidad propia. Los resultados deportivos alimentan la ilusión, pero quienes impulsan el proyecto saben que el verdadero desafío trasciende un campeonato. Se construye en cada entrenamiento, en cada familia que acompaña desde la tribuna, en cada niña que sueña con vestir la camiseta del club y en cada persona que encuentra en el deporte un espacio para crecer. Porque el hockey fue el punto de partida. Lo que Sanabria, Fochesatto y todo el grupo construyen, en realidad, es una comunidad que busca perdurar en el tiempo.