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Turf

Agustina Váldez y el objetivo de alcanzar las 120 carreras

La jocketa construye su camino en el exigente mundo del turf en Buenos Aires y busca llegar a la cantidad de competencias necesarias para convertirse en profesional.

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El turf es un deporte de precisión y velocidad, pero también de paciencia. Cada carrera dura apenas unos segundos, aunque detrás de ese instante hay años de aprendizaje. En ese proceso se encuentra Agustina Váldez, una joven nacida en Concordia que desde hace tiempo vive en Buenos Aires, donde intenta abrirse paso en el competitivo ambiente del turf nacional.

Allí, entre entrenamientos, montas y jornadas largas, la concordiense transita una etapa clave de su carrera que es sumar experiencia en las pistas y acercarse a una meta que puede marcar un antes y un después en su trayectoria deportiva y personal. En la nota con 3200, el código del deporte habla de su presente.

El trabajo detrás de cada carrera

La preparación de una jockey va mucho más allá del momento de la competencia. El entrenamiento físico, el cuidado del peso, la concentración y el contacto permanente con los caballos forman parte de la rutina diaria.

En ese sentido, Váldez explica que este año viene enfocándose especialmente en fortalecer su preparación. “Vengo trabajando mucho en lo físico y también en lo mental. Trato de entrenar todos los días y aprovechar cada monta para seguir sumando experiencia”, señaló.

A su vez, dijo que el trabajo durante la semana también resulta fundamental. “En los entrenamientos se establece un vínculo previo con los caballos, algo que luego influye directamente en el rendimiento durante la carrera”, mencionó.

El vínculo con el caballo

Dentro del turf, la relación entre la jocketa y el caballo es uno de los aspectos más importantes. No se trata solamente de velocidad o estrategia sino de la confianza mutua puede definir el resultado. “Antes de correr trato de conocer bien al caballo, ver cómo se mueve y entender su forma de correr”, explicó. Ese proceso permite que, al momento de la largada, ambos puedan funcionar como un equipo.

En ese breve recorrido que va desde la apertura de los partidores hasta la línea de llegada, cada movimiento cuenta. Las decisiones se toman en segundos y la comunicación entre jinete y caballo ocurre casi de manera instintiva.

Un ambiente competitivo

Cabe señalar que el turf es un mundo donde la constancia es clave. Para quienes recién comienzan a construir su carrera, cada oportunidad de montar representa una posibilidad de aprendizaje y de crecimiento. La entrerriana lo sabe bien.

“Es un ambiente muy competitivo y hay que estar preparado todo el tiempo para aprovechar cada monta”, aseguró. En ese camino, cada carrera suma experiencia y también visibilidad dentro de la actividad. Más allá de los resultados, la joven destacó que cada competencia deja enseñanzas que ayudan a mejorar y a consolidarse dentro del circuito.

La meta de las 120 carreras

En la entrevista contó que entre todos los desafíos que enfrenta en esta etapa, hay uno que aparece como el objetivo principal de la temporada que es alcanzar las 120 carreras disputadas, requisito necesario para recibirse como jockey profesional.

“Es una meta muy importante para mí y estoy trabajando mucho para poder cumplirla”, afirmó. Llegar a ese número no solo implica competir, sino también mantenerse vigente en un calendario exigente y ganarse la confianza de entrenadores y propietarios para obtener nuevas montas.

Por último, mientras continúa sumando experiencias en las pistas de Buenos Aires, Agustina Váldez sigue construyendo su camino dentro del turf paso a paso. Cada carrera representa una oportunidad para aprender, crecer y acercarse un poco más a su objetivo.

En un deporte donde todo se define en cuestión de segundos, la concordiense avanza con paciencia y determinación. El horizonte está claro y es alcanzar las 120 carreras y transformar definitivamente su pasión por el turf en una profesión catalogada.