Miércoles curioso
Día del montañista: una pasión que desafía los límites de la naturaleza
Cada 5 de agosto se celebra una fecha que homenajea a quienes desafían las cumbres y recuerda a quienes hicieron de la montaña una forma de vida.
Los deportes de montaña se encuentran entre las disciplinas más exigentes y riesgosas. Quienes los practican deben desenvolverse en ambientes donde las condiciones naturales son extremas, con cambios climáticos repentinos, terrenos difíciles y escasas posibilidades de asistencia o rescate. En ese contexto, cada ascensión implica preparación, experiencia y un profundo respeto por la montaña.
Cada 5 de agosto se celebra el “Día del Montañés” en coincidencia con la fecha en que se celebra y conmemora el milagro de la Virgen de las Nieves, quien es honrada por los hombres de montaña hace más de 1600 años.
En el Parque Nacional Nahuel Huapí, a orillas del Lago Gutiérrez , una gruta natural alberga una réplica de la Virgen de las Nieves, que recibe durante todo el año la visita de montañistas, turistas y pobladores del lugar.
Como parte de la conmemoración, cada 5 de agosto se realiza una ceremonia en el Cementerio de Puente del Inca, en Mendoza. Allí, representantes del montañismo argentino depositan una ofrenda floral en homenaje a quienes perdieron la vida en la montaña. El acto incluye un toque de silencio y la participación de la Compañía de Esquiadores de Alta Montaña, unidad que lleva el nombre del teniente primero Francisco Ibáñez, uno de los montañistas más recordados del país.

Los orígenes del montañismo
Si bien no existe un criterio acerca del origen del montañismo, suele considerarse como punto de partida la primera ascensión al Mont Blanc realizada por Michel Gabriel Paccard y Jacques Balmat el 8 de agosto de 1786. A partir de entonces comenzó una nueva etapa de exploración de las grandes cumbres del mundo.
Ese espíritu alcanzó uno de sus momentos más emblemáticos en 1953, cuando Edmund Hillary logró la primera ascensión al monte Everest, la montaña más alta del planeta.

El montañismo nacional
En Argentina, los primeros capítulos de la historia del montañismo fueron protagonizados, en gran medida, por expedicionarios europeos, atraídos por las cumbres de Mendoza y la Patagonia.
El 14 de enero de 1897, el suizo Matthias Zürbriggen realizó la primera cumbre en el Cerro Aconcagua. Décadas más tarde, en febrero de 1952, una expedición francesa lleva a cabo la primera ascensión al Fitz Roy, y en 1959 el italiano Cesare Maestri, junto al austriaco Toni Egger, emprende la expedición al Cerro Torre.
El primer argentino en alcanzar la cumbre del Aconcagua fue Nicolás Plantamura, integrante del Ejército Argentino, quien logró la hazaña el 8 de marzo de 1934.
Todos ellos, junto a otros montañistas, abrieron el camino para las generaciones que continuaron explorando nuevas rutas y enfrentando desafíos cada vez mayores. Tal como expresó el alpinista italiano Reinhold Messner: «Nada habría podido suceder si alguien no lo hubiera imaginado antes».











