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Handball

River como escenario, Argentina como objetivo

Jeremías Bossio atraviesa un año decisivo en su carrera que consiste en afianzarse en River Plate y sostener su lugar en la Selección Argentina.

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El 2026 no comenzó de la manera ideal para Jeremías Bossio. Una lesión en la muñeca lo obligó a frenar cuando el año recién arrancaba, aunque el contexto le permitió transformar el problema en una oportunidad para recuperarse a tiempo. “Arranqué el año con una lesión en la muñeca, pero por suerte fue justo en vacaciones y alcancé a ir a varias sesiones de kinesiología para la rehabilitación”, relató el jugador de handball en el inicio de la entrevista con 3200, el código del deporte.

Instalado en River Plate luego de su salida de Concordia, el joven encara la temporada con metas claras y una mentalidad competitiva que no se negocia. “Los objetivos son muy parecidos a los del año pasado, dar siempre el 100% en cada partido, mejorar personalmente y poder llegar a una buena posición con River tanto en el Apertura como en el Clausura”, explicó. En paralelo, aparece el gran motor que empuja cada entrenamiento: “Entrenar con la selección y mejorar cada día para llegar a algún torneo con Argentina”, espacio que hoy integra y al que apunta a consolidarse.

River, el lugar para crecer

Este año representa un punto de inflexión en su desarrollo. La posibilidad de vivir en Buenos Aires y cerca del club modifica por completo su rutina y amplía su margen de crecimiento. “Va a ser importante ya que tengo más comodidades a la hora de entrenar, voy a estar viviendo muy cerca de la cancha y podré asistir a más entrenamientos de River”, contó. Con ese escenario, el foco está puesto en lo esencial: “Lo más importante es estar centrado en mejorar y esforzarme lo más posible para ello”.

En lo deportivo, el ex jugador de Ferrocarril de Concordia entiende que la evolución es integral y colectiva. “El énfasis está en todo lo que uno hace dentro de la cancha tanto en el ataque como en la defensa”, señaló, con una mirada que va más allá de lo individual. “Yo creo que este año estaremos mucho mejor y eso ayudará a las mejoras individuales de cada uno del equipo”. En ese contexto, su objetivo personal es claro: “Me voy a centrar en poder mejorar tanto el ataque como la defensa”.

La exigencia diaria del “Millonario” aparece como un motor constante. “La llevo bastante bien, me gusta la exigencia de cada entrenamiento que te lleva a mejorar, y más que nada la de cada partido cada fin de semana”, afirmó. Para Bossio, competir seguido es parte del crecimiento: “Es muy lindo poder jugar así con esa frecuencia, ya que durante la semana podés ver en qué mejorar o qué cambiar”.

El equilibrio y el sueño de seguir progresando

El desafío de este año no se limita al rectángulo de juego. Mudarse, adaptarse a una nueva vida y sostener el estudio serán pruebas tan importantes como las deportivas. “El desafío fuera de la cancha es el hecho de ir a vivir allá, va a ser un cambio”, reconoció. Y agregó: “Voy a estar estudiando también y tengo que formar un equilibrio entre esas dos partes: el estudio y el deporte”.

Dentro de la cancha, el objetivo vuelve a marcar el rumbo. “Un desafío muy claro es la selección, como todos los años me esforzaré para llegar”, aseguró, con la convicción de quien entiende que nada está garantizado y todo se construye día a día.

Antes de cerrar, Jeremias dejó un mensaje directo para los más chicos que sueñan con llegar lejos en el handball. “Siempre dar el 100% en cada entrenamiento y en cada partido, nunca guardarse nada”, remarcó. Y cerró con una idea que atraviesa toda su historia: “Saber que se puede convivir con el estudio y con el deporte y siempre perseguir sus sueños”.