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Judo

Explorando una pasión heredada

Hernán Toledo, judoca de 20 años, cuenta sus vivencias personales a 3200 Deportes.

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Su práctica hacia esta disciplina viene de la mano de un gusto que su padre decidió compartir con Hernán desde temprana edad. Según nos cuenta el deportista, el 2014 fue un antes y un después en su vida. Asistir a un torneo de Judo en Colón acompañando a su padre para reunirse con viejos amigos y revivir momentos de cuando ellos aún practicaban fue el disparador para descubrir que a Hernán le llamaba poderosamente la atención.

“Él practicaba judo cuando era más joven y mi hermano mayor también lo practicó un tiempo. A mí me quisieron llevar cuando era muy chico, cuando mi papá daba clases todavía. Llegué a competir en un torneo, pero no me terminaba de gustar entonces decidí dejarlo” expuso el judoca.

El despertar de una pasión

A pesar de haber competido en un torneo cuando era más chico, el entusiasmo de Hernán por el judo no había aparecido completamente. Sin embargo, cuando asistió a ese torneo en Colón siendo más grande, quedó impresionado por la destreza de los competidores y la emoción que se vivía ene se torneo.

“Ese mismo día, mi padre habló con Ivana Maschio, quien actualmente es mi entrenadora. Decidí no perder el tiempo y al siguiente lunes luego de ese fin de semana comencé a practicar Judo”, comentó Hernán y agregó: “Poco a poco este deporte me fue entusiasmando más y más, me interesaba la idea de competir, viajar a torneos e ir rindiendo y subiendo de cinturón”.

Desafíos y Logros

Hernán logró ver resultados rápidamente ya que en el mismo año que comenzó pudo conseguir podio en un Torneo Nacional: “En mi cabeza era un torneo más y no me di cuenta de la magnitud. Fue mi primer gran logro que en ese momento no era para tanto. Conseguí el tercer puesto en un Torneo Nacional. Este se llevó a cabo en la Ciudad de Concepción del Uruguay y fue loco porque era el primero que se realizaba en la Provincia de Entre Ríos y hasta ahora es el único”.

El joven deportista nos cuenta que con el correr del tiempo fue agregando detalles en su vida diaria y que la preparación mental es fundamental en una disciplina como ésta. “Cambié mis hábitos de alimentación para mantenerme en el peso de mi categoría y comencé a entrenar con gente más grande que yo”.

Una caída para levantarse con más fuerza

En 2017, alcanzó uno de sus logros más destacados hasta el momento. La obtención de un segundo puesto a nivel nacional en la categoría infantil B de 64 kilos logró abrirle las puertas y dejarlo en el ranking de luchadores entre los que se definiría quién sería el representante de su categoría en el torneo Panamericano y el Sudamericano que se organizó en Lima, Perú.

“Para definir la clasificación tuve que ir a un campo de entrenamiento de la selección de infantiles que se realizaba en la Alta Gracia, Córdoba”. Tras conseguir la clasificación en el campo de entrenamiento en Córdoba, Hernán declara no haber obtenido los mejores resultados en el Panamericano y Sudamericano: “Quedé afuera en primera ronda ante Brasil. Pero esto no me desmotivó, sino que me impulsó a seguir mejorando y dando lo mejor de mi para volver a tener esa oportunidad”.

Una nueva prueba de voluntad

El año pasado Hernán obtuvo un segundo puesto a nivel nacional y pudo nuevamente volver a competir para la selección argentina en un Sudamericano, pero esta vez de manera local, ya que el torneo vio acción en Villa Carlos Paz, Córdoba. El joven expuso que esta experiencia fue distinta, ya que por haber competido en una gran cantidad de torneos presentó una lesión en el tobillo, pero que de igual manera pudo competir: “Conseguí llegar sin ninguna molestia a la competencia. Obtuve un 7mo puesto entre 19 competidores. Cerré el año con un Bronce en el Nacional Clausura realizado en Misiones”

La importancia de cumplir con las responsabilidades

Cursa la carrera de Diseño y Animación Digital en la Universidad Siglo 21 y comentó estar muy contento y feliz con la elección de su carrera y que la modalidad de cursado a distancia le permite también enfocar mucha de su atención en el deporte que ama.

Mencionó que, al igual que en el judo, él busca tener los mejores resultados en su carrera universitaria y que no baja las exigencias en ninguna de las dos actividades. Sigue entrenando su disciplina a un alto rendimiento y busca cumplir con sus estudios. “Me gusta llevar este ritmo de vida. A veces es muy acelerado y complicado de llevar. Es importante para mí tener todo en orden, entre exámenes, viajes, competencias y las horas que le dedico al estudio, entre otras cosas”, afirmó.

Su transparencia en redes y su motivación

“Comparto mis entrenamientos/circuitos a través de Instagram desde el año pasado. Me gusta mucho la idea de mostrar mi preparación y como es mi proceso personal. También siento que sirvo como motivación a mucha gente para que se anime a hacer lo que se proponga” comentó Hernán y concluyó: “No importa el ritmo en el que lo hagan, sino que puedan disfrutar del proceso y que sepan que en algún momento van a conseguir lo que quieren”.

El joven judoca es consciente de que aún le falta mucho camino por recorrer, muchas cosas por aprender, pero sabe que va por buen camino, que debe seguir y disfrutar de toda esta experiencia. No sabe cuándo puede terminar este desafío y hasta dónde puede llegar, pero tiene la plena seguridad de que no se va a arrepentir de haberlo intentado.

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