Columnas
Así se reescribe el fútbol
Un genio con la 10 en la espalda hace lo que una “Hydration break” o las cámaras en la cabeza del árbitro jamás harán.
Reescribir
Part. irreg. reescrito.
1- tr. Volver a escribir lo ya escrito introduciendo cambios.
Hubo 5 goles en la noche de Kansas City, aunque sólo 3 de ellos fueron válidos para las reglas actuales que no se miden con el ojo del hombre, sino con la tecnología que traza líneas y mide ínfimos detalles hasta el punto de volver difuso lo que pretende aclarar, paradójicamente.
Lionel Andrés Messi Cuccittini llevó la pelota hasta lo profundo del arco en 4 ocasiones, aunque como ya es sabido hubo un primero que fue anulado por posición irregular a instancias del VAR. No se apichonó, como si acaso alguna vez lo hubiese hecho, y poco después volvió a vencer la resistencia argelina. Zapatazo, golazo y celebración total.

El fútbol moderno no se reconfigura o reinventa con pausas de rehidratación, espectáculos de medio término, inauguraciones por doquier, cámaras en la cabeza del árbitro o la no menos loable iniciativa de que ingresen al campo de juego los 26 futbolistas de cada selección.
El fútbol, en tanto arte en movimiento, se reescribe con cambios introducidos por el héroe de mil batallas, el mago entre los magos, el genio de la lámpara o el GOAT como “yanquinizados” hasta el tuétano suele llamarse al 10 de Argentina. Si la puerta a la victoria se abría por el centro, quién otro podía tener la llave que el rosarino de casi 39 años.
Lo de la edad es relativa, en su caso, o más adecuadamente deba decirse que es de admiración permanente. “Un futbolista verdaderamente atemporal”, definió Arsène Wenger al término de la goleada 3 a 0 frente a Argelia. Y no se quedó ahí el hoy asesor de FIFA y que construyó un Arsenal de leyenda en el fútbol inglés, hace unas dos décadas.

Dijo admás el francés: “Quizás el aspecto más notable es su longevidad. Terminó la Copa del Mundo de 2022 levantando el trofeo después de marcar dos goles en la final, y ha abierto el torneo de 2026 con un hat-trick. A casi 39 años de edad, continúa actuando con la misma claridad, calidad técnica y amor por el juego que lo definieron en sus veintes”.
Una máxima de los mundiales puede afirmarse así: los partidos más difíciles son el de apertura, estreno mundialista, y el último, que es la final, claro. La primera parte de esa regla no escrita de los campeonatos ecuménicos aprobó este martes “La Scaloneta” y lo hizo con solidez en todas sus líneas y puntos altos en el entrerriano Lisandro Martínez (el otro, el concordiense Senesi, permaneció en el banco); los “todocampistas” Enzo Fernández, De Paul y Mac Allister y los buenos pases de “Dibu” Martínez, entre otros argentinos.

Aprobar el examen, emocionarse hasta las lágrimas con un Messi venciendo al tiempo, reescribiendo al fútbol en todas sus dimensiones (haciendo historia, poniéndose al tope de los goleadores en el presente Mundial y proyectando marcas que en el futuro serán tanto o más valoradas que ahora) y coronando con goles las buenas gestas de un EQUIPO (así, con mayúsculas) que parece más esto que un seleccionado de buenos futbolistas marcaron el ritmo de un partido que se tiñó de celeste y blanco esperanzador para lo que vendrá. Con cautela que esto recién empieza. A seguir Argentina.
* Con fotos de Jano Colcerniani desde Arrowhead Stadium, Kansas City, Estados Unidos de América.










