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Fútbol

Víctor Bernay: Entre la elite del fútbol y el corazón de Concordia

En una entrevista exclusiva con 3200, Bernay repasó su actualidad, el presente de Argentina y Paraguay y sus vínculos con Concordia.

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Con el invierno asomando sobre las calles de Concordia, Víctor Bernay regresó al lugar donde comenzaron muchos de sus sueños. Entre recuerdos, afectos y viejas historias de fútbol, el entrenador volvió a encontrarse con una ciudad que sigue ocupando un lugar especial en su vida.

El actual entrenador de Nacional de Paraguay fue el protagonista de una edición especial de 3200, el código del deporte, realizada en el histórico edificio de la Liga Concordiense de Fútbol, una institución que se prepara para celebrar sus cien años de vida. Allí, rodeado de camisetas, memorias y afectos, el técnico abrió el corazón para hablar de su presente profesional, del fútbol que observa desde la élite sudamericana y de ese hilo invisible que siempre lo devuelve a Concordia.

Un regreso que recarga energías

Antes de ingresar en el análisis futbolístico, Bernay tuvo palabras de reconocimiento para el trabajo periodístico de 3200. “La verdad que agradecido yo que me inviten a charlar, que me tengan presente. 3200 ha hecho un excelente trabajo. Lo he visto cuando nació y lo he visto crecer. Tuve la gran oportunidad de participar en la fiesta de fin de año también, y la verdad que los felicito porque hacen un programa hermoso. Lo sigo y es el camino a imitar para el periodismo”, sostuvo.

Su presencia en Concordia responde a una situación poco habitual para un entrenador profesional. El calendario internacional, atravesado por la disputa del mundial, le otorgó un paréntesis inesperado. “Es muy inusual. Por una de las pocas veces tenemos dos meses de parate en el fútbol debido a la competencia del mundo. Tuve la posibilidad de terminar el campeonato y venir unos días acá. Igual los entrenadores no descansamos porque estamos en el armado del plantel para el siguiente semestre, pero vine a visitar amigos de la infancia, a mis padres, a mi hijo más chico que está viviendo en Concordia. Compartir y respirar aire concordiense te hace muy bien y te permite juntar mucha energía”, expresó.

Argentina y Paraguay, dos selecciones con argumentos

Con la Copa del Mundo en el horizonte, Bernay analizó el presente de las selecciones de Argentina y Paraguay. Sobre el campeón vigente, destacó la jerarquía acumulada durante los últimos años. “Argentina viene con el tránsito de ser el último campeón del mundo, con futbolistas que tienen una jerarquía y una experiencia muy importante. También ganaron la Copa América y no vamos a descubrir hoy lo que puede hacer Argentina en un mundial. Como siempre digo, Argentina, Brasil, España y Francia son selecciones bravas por sí solas”, afirmó.

Al referirse a Paraguay, país donde desarrolló gran parte de su carrera y donde hoy dirige a Nacional, resaltó el crecimiento estructural y organizativo que acompañó el regreso de la selección guaraní a la máxima cita mundialista. “Paraguay ha hecho un trabajo enorme en crecimiento edilicio. Cuenta con CARFEM un predio dedicado exclusivamente al fútbol femenino, con hotel, canchas de entrenamiento, estadio y todas las comodidades. También está desarrollando proyectos muy importantes para las selecciones masculinas. Faltaba algo, que era clasificar al Mundial, y gracias a los futbolistas, al proyecto de la APF y al profesor Gustavo Alfaro se pudo regresar. Es un crecimiento importante para quienes estamos inmersos en la liga y en el país”.

Bernay consideró además que el seleccionado paraguayo llegará fortalecido desde la identidad y la convicción. “Veo un equipo que estará muy convencido de lo que tiene que hacer dentro del campo de juego. Va a ser un equipo duro y difícil para cualquiera. Los mundiales tienen una lectura que uno puede hacer desde la teoría, pero después dependen de cómo te levantás ese día y de cómo resolvés una clasificación en un único partido. Son cuestiones difíciles de predecir”.

Senesi, un orgullo concordiense

Otro de los nombres que apareció durante la charla fue el del concordiense Marcos Senesi. Bernay confesó que sigue de cerca su carrera en Europa y que incluso utiliza acciones del defensor como material de enseñanza para sus propios futbolistas. “Lo he seguido mucho porque amo la liga inglesa. Vi varios partidos y descargué acciones de él para mostrarles a mis jugadores. Utilizo situaciones de grandes futbolistas para enseñar, y de Marcos he tomado pases filtrados que son muy importantes para explicar conceptos”, contó.

Sobre la ausencia de Senesi en la lista definitiva de la Selección Argentina, lamentó la decisión, aunque comprendió la enorme competencia existente en el plantel albiceleste. “Se merecía estar en el mundial, pero al competir con grandes futbolistas también puede tocar quedar afuera”. Además, se refirió a su partida del Bournemouth. “Lo que más me quedó fue cómo lo despidieron. Pude verlo y me emocionó la despedida que le hizo la afición y la institución. Para mí se fue por la puerta grande. Y si un futbolista se va por la puerta grande es porque hizo las cosas de una manera excelente. Estoy muy contento por él porque es un concordiense que nos llena de orgullo”.

El aprendizaje permanente de un entrenador

Cuando la conversación se desplazó hacia su actualidad profesional, el técnico de fútbol mostró una mirada madura, reflexiva y profundamente humana sobre la profesión de entrenador. “Me encuentro en una etapa en la que sigo aprendiendo. Hoy he podido consolidarme en una liga que quiero mucho y que conozco muy bien, pero siempre estoy aprendiendo. Crezco con la experiencia y también con nuevos marcos teóricos, haciendo diplomaturas y participando en congresos internacionales. Hasta el último día que me dedique a ser entrenador tengo que aprender algo nuevo”.

La experiencia también le permitió reconciliarse con los extremos emocionales que propone el fútbol moderno. “Estoy aprendiendo a disfrutar un poco más del fútbol y a separarme de esta locura de que si no ganás sos la peor persona del mundo y si ganás sos. No voy a ser nunca Brad Pitt. Hoy logré mejorar en ese aspecto. Si me toca perder, debo aprender algo y mejorar algo en el equipo, pero no es la muerte”, reflexionó.

Nacional, el desafío inmediato

Respecto de los objetivos inmediatos, dejó en claro que toda su energía está puesta en Nacional de Paraguay, una institución con la que mantiene un vínculo especial. “El proyecto es crecer junto a Nacional, una institución que me dio la oportunidad por segunda vez de formar parte de su historia. Aprendí a quererla mucho. Tiene grandes dirigentes y personas muy importantes desde lo social. Yo valoro mucho los vínculos humanos para sentirme cómodo y feliz. El objetivo es hacer un gran Torneo Clausura y competir por el primer lugar, que es el deseo de todos dentro del club y también el mío desde lo profesional”, manifestó.

La camiseta que nunca se guarda

La entrevista encontró uno de sus momentos más emotivos cuando la mirada se posó sobre una camiseta de Victoria, el club de sus orígenes, exhibida en el edificio de la Liga Concordiense. Los recuerdos afloraron con la naturalidad de quien vuelve a casa después de un largo viaje. “Esa camiseta me llena de orgullo. Jugar en El Corralito fue algo histórico y hermoso. También el bar en el Tiro Federal. Esa camiseta va a estar siempre en mi corazón”, dijo.

Cuando llegó el momento de hablar de la Liga Concordiense de Fútbol y de sus cien años de vida, la emoción volvió a ocupar el centro de la escena. “Estoy muy feliz de verla crecer. Muy feliz de ver que va mucha gente a las canchas. Volvía a una cancha y veía un micro con banderas para acompañar a un equipo y eso me generó una enorme alegría. La verdad que muy feliz de que la Liga cumpla cien años”, expresó.

Los recuerdos comenzaron a desfilar entonces como viejas fotografías rescatadas del tiempo. “Recuerdo aquel torneo juvenil que le ganamos a Concepción del Uruguay. Después tuvimos la oportunidad de jugar aquel torneo nacional que surgió en medio de una crisis económica. También recuerdo que en este mismo lugar tuvimos una recepción y una entrega de copas por parte de la Liga. Disfrutamos de una noche muy linda acá. Son muchos los recuerdos que me trae esta casa y me alegra muchísimo que esté cumpliendo cien años”.

El lugar al que siempre se vuelve

Entre el presente de los grandes desafíos y el refugio eterno de los afectos, Víctor Bernay volvió por unos días a Concordia. Llegó desde el fútbol profesional paraguayo, desde las exigencias de la alta competencia y desde la planificación de un nuevo semestre. Pero también regresó al lugar donde las historias conservan su forma original.

Porque hay ciudades que no se abandonan nunca. Permanecen agazapadas en la memoria como una tribuna encendida un domingo de invierno, como una camiseta que conserva el perfume de la infancia o como una cancha vacía que sigue guardando los ecos de los sueños. Y para Bernay, después de recorrer tantos caminos en el fútbol, Concordia continúa siendo ese lugar al que siempre vale la pena volver.