Seguinos en nuestras redes

Básquet

“Hay básquet en lugares donde antes no había”

La frase resume el espíritu de un grupo de amigos que lleva 30 playones intervenidos y va por más.

Publicado

el

Eduardo Jacobo está soldando subido a un andamio negro, identificado con el logo de “Vale, recontravale”, el nombre con el que este grupo de amigos viene dándole vida a canchas que no tenían redes, aros o incluso los tableros y/jirafas estaban rotas.

Son 30 playones los que pusieron en valor, tanto de Concordia donde todo comenzó el 4 de marzo de este año como de 7 localidades más, incluyendo la Villaguay donde nació el “Turco” y la lejana General Pico, La Pampa, donde también llegó la iniciativa en conjunto con Jorge Oscar “Pampa” Racca, el exjugador de la selección argentina de básquet.

En ese viaje de 2590 kilómetros recorridos, Eduardo, Alberto “Chinín” Barros, Rorberto Larken y otros tantos que anónimamente o ocasionalmente se sumaron lograron con creces el objetivo: “cambiar el lugar y tener el placer, de forma individual, que haya en algo en lugares donde antes no había”.

Media tarde de jueves, sol radiante y esa sensación de que “el tiempo se va a descomponer” se respira en el ambiente. En efecto, por la noche se desató una tormenta de esas que se recuerdan durante semanas. Más recordable es, aún, lo que estos amigos hicieron en las dos canchas del Parque Ferré, el emblema del barrio de nombre homónimo de Concordia.

Mientras unos se van juntando en la sombra frente a la sede de Cáritas, juntos a la Parroquia “Nuestra Señora de Pompeya” y otros juegan, matean y caminan por los alrededores del parque que ocupa dos manzanas, en el playón principal hay un puñado de niños y adolescentes que pican la naranja haciendo el test definitivo de los arreglos.

Funciona y los integrantes de “Vale, Recontravale” sonríen satisfechos mientras refuerzan las maderas de los tableros de la cancha 2, tal como ellos la denominan a la ubicada sobre calle Vélez Sarsfield. “Hace 8 meses hace que estamos: arrancamos con Chinín, arreglando las redes de cadenas de la costanera. Después se sumó Roberto y un montón de gente más como en este momento lo vemos a Lorenzo”, destacó Jacobo.

“Además, hay mucha gente detrás que colabora, de forma anónima, pero sumando”, celebró el que como basquetbolista fue campeón argentino en 1989, con la selección de Entre Ríos. “La verdad que se empezó con redes, después con aros, también arreglando tableros y llegamos aquí al predio este”.

Sobre el trabajo en Parque Ferré, marcó “tuvimos que enderezar la estructura metálica, que nos ayudó Bruno Gaglio. Por eso digo que hay un montón de gente que colabora con esto.

La verdad que muy contento porque estoy satisfecho”, reiteró.

Gonzalo “Pantera” Garat los acompañó un ratito.

“A este playón en particular, la cancha número 2 como le llamamos nosotros, vinimos en dos oportunidades atrás. La primera, nos ocupó 6 horas enderezar el tablero (el ubicado al oeste), después vinimos una segunda vez para enderezar este otro tablero (el del este) y hoy arranqué a las 3 de la tarde, después se sumó el resto y ya llevamos 3 horas más”, precisó y cerró “este predio nos llevó 15 horas, aproximadamente, pero felices cerrando el año”.

“Estamos tratando de difundir y poner en valor los espacios que tenemos. Por ejemplo, este lugar que tenemos aquí es muy lindo: cancha iluminada, con seguridad porque la Policía está enfrente”, señaló para terminar sobre este trabajo completamente ad honorem.

Nuevo desafío

Poner en valor playones existentes es el objetivo prioritario, el que dio nacimiento a este grupo. Pero habrá más durante 2024: “pedimos a la Municipalidad que nos de espacio para hacer canchas de 3 por 3. Tenemos la aprobación verbal, falta lo formal pero después empezaríamos a recaudar fondos para conseguir hormigón, estructura metálica. Es el desafío que viene y muy contento”, anunció.

Tiempo de balance

“En estos momentos vemos a chicos jugando al básquet donde antes no había aros, porque realmente no había”, marcó y rememoró que “pasaba en la Costanera donde no había redes o atrás de la Comisaría Tercera donde no había aros directamente”.

Sobre ese lugar, en zona del barrio Lesca, relató: “hoy en día, es una cancha que está iluminada, hay seguridad porque está la Comisaría y toda la gente que se suma es gracias a toda esta tarea de gente que ha colaborado para que este proyecto siga adelante”.

Más allá de la ciudad

Se fue más allá de Concordia. Villaguay, la ciudad del centro provincial donde nació Jacobo, también tuvo la presencia de “Vale, Recontravale”. Incluso La Pampa. “En alguna oportunidad, tuve la oportunidad de jugar en Pico Foot-Ball Club, en La Pampa, y tuve de compañero a Jorge Racca, ex selección argentina, compañero de Ginóbili”.

“En julio de este año, él estuvo en Pico porque vive 6 meses ahí y 6 meses en España y le dije para hacer lo mismo. Se sumó y, entre los dos hicimos los aportes económicos y pusimos 12 redes de cadenas y 6 aros ahí en esa ciudad”, destacó.

En las escuelas también

Hubo trabajos también en 4 escuelas: “1 en Villaguay que es la que se ve en un video de chicos de primaria, otro en el Colegio “Olivia Sara Córdova de Scattini”, ubicada en Diamante al fondo; otro en la Malvinas Argentinas de La Bianca y otra en General Pico”.

En tierras pampeanas no sólo puso redes en la escuela a la que fue, sino que además la pintó. “Me ofrecí para pintarla. Tenía una campera, allá hacía mucho frío y me la tuve que sacar para pintar así que con pullover nomás. Cuando está fuerte la cabeza, no te penetra nada. Contento porque hay básquet en lugares donde antes no había”, reflexionó.

“Con muchas ganas”

El trabajo de este grupo de amigos, arandela por arandela, cadena por cadena, está claro: “hay que ponerlos en valor lo que tenemos. Así haremos con otras tantas canchas que hay en la zona sur, en el Nido donde hay mucho por hacer”, admitió y aclaró: pasa que los recursos (económicos y tiempo porque todos tenemos nuestra actividad) son escasos. Pero bueno, en 8 meses hemos hecho muchas cosas y con muchas ganas de hacer muchas más”.

“Contentos por el grupo este. Todo lo que es deporte lo he vivido como jugador o en otro rol y, desde este lugar, uno da sin esperar recibir nada a cambio y es espectacular. Lo que viene no tiene precio”, concluyó.