Fútbol
Con 16 años firmó su primer contrato profesional
Thiago Leonardelli siente “orgullo por todo lo que luché para llegar”, afirmó para 3200.
Nació en 2009, tiene sólo 16 años y finalizó marzo con una noticia que lo llenó de orgullo: firmó su primer contrato como futbolista profesional y se convirtió en el primer menor de edad argentino en hacerlo con Salto Fútbol Club de la Primera División Amateur de Uruguay.

Se trata de Thiago Leonardelli que comenzó a jugar al fútbol a los 4 años en el Club Atlético Libertad. Allí estuvo hasta los 14 años cuando cruzó el río Uruguay para jugar en “El Naranjero” donde ahora firmó su primer contrato profesional.
“Yo juego de volante o enganche, mis características son la gambeta y velocidad”, resumió el joven concordiense en el diálogo con “3200, el código del deporte” y habló de las sensaciones que tuvo después de firmar su primer contrato: “fueron inexplicables: felicidad, alegría y orgullo por todo lo que la luche para poder llegar hasta donde hoy estoy”.


Algo similar transmitió su familia, en la palabra de Cynthia, su mamá: “recibimos la noticia con mucha ilusión. La felicidad es inexplicable. Thiago, de a poco, está cumpliendo sus sueños y nosotros nos sentimos muy orgullosos”, afirmó.
-¿De qué manera lo vienen acompañando en esta etapa en Salto?
-Desde el día en que Thiago firmó su pase para jugar en Salto, nosotros siempre estuvimos y estamos acompañando en cada paso que da. No siempre es felicidad, hay momentos de frustración, pero nosotros jamás dejamos que baje los brazos y le enseñamos que todo llega en el momento justo.

De esta manera, Thiago se suma a otros concordienses que en febrero también rubricaron su primer acuerdo con Salto F.C: Benjamín Mover (extremo de 18 años) y Santiago Espíndola (volante central, también de 18 años). “El objetivo que me puse para este año es no bajar los brazos y seguir adelante, pase lo que pase”, afirmó el joven que suele lucir la 10 en su espalda.


Lo mejor está por venir para ellos. Thiago lo sabe, tiene el respaldo de la familia y la confianza que su juego le da en cada entrenamiento o cuando le toca jugar los partidos. Su primer contrato es consecuencia de ello.











