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3200 Mundial

Messi, el futbolista omnipresente

Quinto capítulo del segmento especial de 3200, en alianza con Cadillac & Raffaelli.

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Está en todos lados: camina por la Peatonal, entra a Cadillac & Raffaelli, toma un colectivo, juega al fútbol en un campito, va al club a jugar básquet, nadar o levantar pesas en el gimnasio.

Tiene meses, algunos años e incluso muchos. Messi es alto, bajo, argentino, uruguayo o del más remoto lugar del mundo. Es el extrovertido, tímido o sencillamente medido. Puede patear con la derecha o también con la zurda, incluso los hay de los que en su vida pateó una pelota.

Si singularidad trasciende su propia carrera, incluso los 5 mundiales que ya jugó, aunque ahí también se hizo especial, único, sin igual. Es el primer futbolista en disputar 26 partidos en una Copa del Mundo y está dispuesto, ojalá así sea, a prolongar ese récord en este mundial 2026 donde podría ser el primero en jugarlo por sexta vez. Además, es el máximo goleador argentino en mundiales con 13 goles… por ahora.

Lionel Andrés Messi está presente en la mayoría de los hogares argentinos y de cientos de miles más alrededor del mundo. En casi cualquier rincón del planeta, un día cualquiera y en lugar menos pensado, hay al menos una persona vistiendo con su camiseta: la 30 del debut en Barcelona, la 10 del mismo conjunto culé en cualquiera de sus versiones o aquella 19 que usó en su primer Mundial de adultos.

Habrá otros, tal vez, que conservan la número 17 con la que disputó su primer partido con Argentina, en aquel amistoso juvenil contra Paraguay en cancha de Argentinos Juniors o incluso la 18 del primer partido con la mayor, el día que lo expulsaron. Los más actualizados lucen la 10 en su versión rosada o negra del Inter de Miami y todavía están aquellos que poseen la del rosarino en su paso por el PSG.

Es que él, antes que todo eso, también fue un niño que soñó como aquellos que hoy llevan su camiseta argentina (la actual, la suplente, la suplente de la suplente y hasta la de fantasía) y también es un adulto que sigue tirando gambetas imaginarias mientras camina, en el trabajo y cuando juega algún picado. En fin, Messi está omnipresente.