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Rally

Luciano Bombaci, clave dentro y fuera de los autos del CEO Rally Team

Comanda el único taller entrerriano de Rally Argentino. Además, es el navegante de Nadia Cutro.

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En calle Avellaneda, entre Ituzaingó y Alvear en Concordia, está el taller del CEO Rally Team. “Acá hacemos todo nosotros”, afirmó Luciano Bombaci en el inicio de la entrevista con “3200, el código del deporte”. “Hemos construido varios autos, salimos campeones y somos el único equipo con autos propios, de Entre Ríos, que van a correr al Rally Argentino”, destacó.

“Estamos muy orgullosos de representar a la ciudad y a la provincia. Siempre tratamos de dar lo mejor para poner a Concordia en lo más alto”, afirmó luego desde el predio que no tiene equivalentes en el resto de la provincia, “fierrera” como pocas.  

Encantado de hacer lo que le gusta

En él conviven dos roles claves para el equipo que lleva las iniciales de Oscar Cutro, el papá de Nadia, su compañera en un sinfín de competencias a lo largo del país. “Mi trabajo por ahí no es fácil. Hago las dos cosas y no es fácil porque hay que estar con la cabeza fría en ciertos momentos. La tarea del navegante, por ahí, no está del todo difundida pero es un trabajo tremendo que me encanta”, afirmó.

El taller lo conoce al derecho y al revés porque él mismo lo fue diagramando. “Siempre quise tener un taller sectorizado. He visto que los grandes equipos, más allá de que uno es chiquito y trata de aprender todo lo que se pueda, tiene el taller así sectorizado”, precisó y agregó: “fui diagramando y, por ahí, también con los chicos logramos tenerlo así”, destacó.

El taller del CEO, por dentro

En una recorrida junto al equipo de “3200, el código del deporte”, enseñó: “en esta parte tenemos la tornería que hacemos todo el mecanizado de los elementos de los autos; mientras que para el otro lado tenemos el sector de herrería y de lavado de las piezas. Cuando los autos vienen, se desarma todo y se lava todo ahí”, precisó.

Más adelante, compartió lo que él llamó “una pequeña sala de armado”, que utilizan para hacer toda la parte fina, lo más delicado de los autos: suspensión, caja, palieres y algunas cosas de motor.

En el ala sur del galpón, “hay un pequeño patio y una salita de pintura que es donde hacemos todo lo que es fibra de vidrio y todo lo que se repara de los autos. Todas las fechas hay que pintar algo: paragolpes delantero, de 10 fechas, en 9 hay que arreglarlo y pintarlo”, precisó y marcó que también “los guardabarros traseros sufren mucho con las piedras. Ahí también pintamos las llantas. Se hace todo afuera, en esa pequeña salita, para no contaminar acá adentro del taller”, explicó.

Apenas superado el portón de ingreso está el estacionamiento donde descansa el camión, “un semi donde van dos autos y tenemos habitaciones con baños para pilotos y navegantes. Cuando llegan de correr, por ahí suben, toman algo frío y pueden comer alguna fruta”, dijo.

Finalmente, llegó hasta el sector (hacia el norte) donde hay 3 autos: “acá se desarman por completo y se vuelven a armar. Acá es donde se alinea y se hace prácticamente todo el armado de los autos. Cada uno tiene su estante, su mesa. Tratamos de tenerlo lo más organizado posible. Para la competición es esencial tenerlo organizado y lo más limpio posible”, enseñó.

Definición sobre el navegante

Sobre su otro rol, dentro del Toyota Yaris, también habló. “Ser navegante es una tarea súper importante porque, si bien lleva las notas, también maneja los horarios en los que el auto ingresa a la asistencia y los horarios en los que larga el auto. En todo eso, si te equivocás, va una penalización”, indicó y dejó una definición: “por eso siempre digo que el navegante no te hace ganar la carrera pero sí te la hace perder”.

Cabe destacar que el binomio Cutro – Bombaci lidera la actual temporada de Rally Argentino en la categoría RC-MR. A falta de la última fecha, que será precisamente en Concordia, Entre Ríos, los entrerrianos suman 396 puntos y son seguidos por Hernan Kim que suma 363,5 puntos y con Ruben Montoro con 315,5.

Consultado por su relación con Nadia, dijo primero: “la metodología es hacer el reconocimiento, escribir la hoja y después el navegante la va dictando. Pero, aparte, hay que conocer al piloto y el piloto al navegante. Sobre todo cuando las cosas no van bien, cuando las cosas no salen, es cuando se ponen más tensionada la situación”, aseguró.

“Porque, cuando todo sale bien, es todo alegría. Pero cuando no salen es cuando hay que poner paños fríos o activar y decir: ‘vamos, vamos porque venimos lentos’ o ‘tranquila porque vamos desparramados’. Y ella también, depende de cómo va la situación”, reveló sobre ese ida y vuelta dentro del auto, a cientos de kilómetros por hora y por caminos rurales.

“Hay que conocerse y por ahí te das cuenta haciendo hoja. Largás el tramo y ya te das cuenta el ritmo al que venimos. Eso pasa después de muchos años corriendo juntos. Es lindo y yo hago las dos cosas: me bajo y por ahí se complican las dos cosas pero es la pasión que llevamos”, cerró.