Miércoles curioso
Juan Gálvez, el campeón eterno del Turismo Carretera
El piloto más destacado que marcó el TC por sus cualidades, sus imbatibles 9 títulos y el triste final.
El Turismo Carretera es la categoría más popular de la Argentina y ha estado conformada por grandes pilotos. Sin embargo, uno de ellos se destacó por encima de los demás: Juan Gálvez. Nació el 14 de febrero de 1916 y fue el cuarto hijo de Marcelino Gálvez y María Orlando, además de hermano de Oscar Alfredo, otro piloto destacado.
Ambos llevaron su pasión por el automovilismo al ámbito personal y preparaban sus vehículos con los conocimientos que adquirían en el taller de su padre. Juan comenzó a correr como acompañante de Oscar a fines de la década de 1930, y recién el 14 de diciembre de 1941, en las 1000 Millas del Automóvil Club de Avellaneda, pasó al volante para iniciar su carrera deportiva.

Que empiece la carrera…
A partir de 1949 comenzaron a evidenciarse sus cualidades, especialmente en los resultados. El 22 de febrero, en la Vuelta de Santa Fe, logró su ansiada primera victoria, y desde entonces, se convirtió en el objetivo a vencer para sus rivales.
Sus triunfos se transformaron en campeonatos y en un récord que perduró en el tiempo. Alcanzó 56 victorias, más de la tercera parte de las carreras en las que participó, y obtuvo nueve títulos (1949 a 1952, 1955 a 1958 y 1960) lo que lo consagra como el máximo campeón de Turismo Carretera hasta la actualidad.
Fue protagonista de numerosas competencias en caminos de tierra y ripio, donde se medía ante los hermanos Dante y Torcuato Emiliozzi, además de su propio hermano Oscar.

La última competencia
La décima Vuelta de Olavarría se disputó el 3 de marzo de 1963 en un circuito mixto de 166 kilómetros, compuesto por 58 km de asfalto y 108 km de tierra, que debía recorrerse cuatro veces para totalizar 664 kilómetros.
La noche previa a la competencia llovió, por lo que los caminos no estaban en óptimas condiciones. Sin embargo, ese domingo el clima mejoró y la ruta comenzó a secarse. La cupé Ford de los Emiliozzi era más veloz que la de Juan y su acompañante Raúl Cottet, pero con el secado del terreno lograron sacar ventaja.
Todo cambió en la tercera vuelta, cerca del final de la carrera. En una doble curva conocida como “El Camino de los Chilenos”, Juan perdió el control de su Ford número 5, volcó varias veces y terminó dentro de un campo. No utilizaba cinturón de seguridad por temor a no poder desabrocharlo en caso de incendio, por lo que salió despedido del habitáculo y golpeó violentamente contra el suelo.
Su acompañante, que solo sufrió algunos golpes, relató posteriormente en sus visitas a la Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC) que Gálvez falleció en el acto.
Según su testimonio, la causa del accidente habría sido una falla en la caja de velocidades, que le impidió colocar el cambio adecuado para tomar la curva. Intentó ingresar a aproximadamente 180 kilómetros por hora y bajar a segunda, pero al no lograrlo volvió a tercera, lo que dejó al auto sin la potencia necesaria. Esto, más el barro que había, desestabilizó el coche: al intentar corregir la trayectoria para evitar una zanja, la rueda delantera izquierda se clavó y provocó los vuelcos.

Para siempre en la memoria del pueblo argentino
Aún con mucho por dar, Juan Gálvez falleció a los 47 años mientras luchaba por la victoria frente a Dante Emiliozzi. Aquella competencia quedó marcada por el destino como la última de su vida.
El automovilismo es un deporte en el que se distinguieron numerosos argentinos, como Juan Manuel Fangio o Carlos Reutemann. Más allá de esos nombres ilustres, el apellido Gálvez es un ícono de los deportes mecánicos. Juan, al encontrar la muerte en plena competencia mientras lideraba la carrera, alcanzó para siempre la gloria como el “Campeón Eterno”.
Su fallecimiento conmocionó a todo el país, miles de personas acompañaron sus restos al cementerio de Chacarita y su figura se convirtió en leyenda. Prueba de ello es que el circuito automovilístico más importante del país, inaugurado el 9 de marzo de 1952 durante la presidencia de Juan Domingo Perón por iniciativa de distintos corredores y bajo el nombre “17 de Octubre”, rinde homenaje desde 1989 a Oscar y desde 2008 incluye a Juan, hermanos que marcaron un hito en la historia del deporte argentino, llamándolo “Autódromo Oscar y Juan Gálvez de la Ciudad de Buenos Aires”.










