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Ciclismo

Valentín Castro, subcampeón argentino

El ciclista tuvo una destacada actuación en Rafaela, donde logró la medalla de plata en persecución por equipos y fue protagonista en el Campeonato Argentino de Pista.

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Valentín Castro cerró una importante semana de competencia con una actuación que vuelve a marcar su crecimiento dentro del ciclismo de pista. El concordiense que tuvo sus primeros pasos en la Escuela de Ciclismo Municipal se presentó en Rafaela, Santa Fe, para disputar el Campeonato Argentino de Pista en el nuevo velódromo techado de madera de la ciudad y logró consagrarse subcampeón argentino en la persecución por equipos.

El certamen, desarrollado entre el 19 y el 21 de agosto, tuvo además un significado especial por tratarse de la inauguración oficial del nuevo escenario, que próximamente recibirá competencias de carácter internacional. Para Castro fue una nueva oportunidad de medirse con algunos de los mejores corredores de la categoría y continuar sumando experiencia en una etapa importante de su formación deportiva.

Una medalla que confirma su crecimiento

La persecución por equipos fue una de las grandes protagonistas para el ciclista concordiense. Junto a sus compañeros, el joven consiguió el segundo puesto y se quedó con la medalla de plata, resultado que le permitió subir al podio del Campeonato Argentino.

Sin embargo, detrás de esa medalla también quedó la sensación de que el equipo había ido en busca de algo más. La preparación y el nivel de los corredores permitían pensar en el oro, por lo que el segundo lugar generó inicialmente cierta bronca y disconformidad. Con el paso de las horas, el análisis fue diferente: se trataba de un subcampeonato argentino que confirmaba que Castro estaba compitiendo de igual a igual con corredores de primer nivel. “Cuando voy a un Campeonato Argentino quiero traerme al menos una medalla, así que estoy satisfecho por eso. No estoy muy contento porque esa medalla era para el oro, pero no se pudo dar y, al menos, me pude traer esa medallita”, expresó en diálogo con 3200, el código del deporte.

A un paso del podio individual

La actuación de Castro también fue destacada en la persecución individual, una de las pruebas más exigentes de la pista. El concordiense terminó en el cuarto lugar y disputó la definición por la medalla de bronce, quedando a las puertas de otro podio nacional.

El resultado adquiere todavía mayor valor teniendo en cuenta que se trata de su primer año en la categoría Junior. El propio Castro reconoció que no llegó al campeonato en el ciento por ciento de sus condiciones, pero aun así pudo mantenerse cerca de los corredores que terminaron en los primeros lugares. “Sé que estoy a la altura. Los chicos que hicieron podio son corredores que van muy bien y yo estuve ahí, peleando con ellos”, sostuvo.

La definición por el bronce fue, además, uno de esos momentos que quedan guardados en la memoria de cualquier deportista. La tensión, los nervios y la necesidad de dejar todo sobre la pista transformaron esa carrera en una experiencia que Castro valoró más allá del resultado. “Es vos contra vos mismo. Estaba nervioso, pero lo disfruté porque es un momento muy importante de la competencia. La peleo a morir para que se dé y, si no se da, sé que no me guardé nada y que di todo de mí”, manifestó.

Una caída que no pudo detenerlo

Otro de los momentos importantes del campeonato se produjo durante la vuelta puntuable. Castro sufrió una caída en plena competencia, en una situación de mucha velocidad y adrenalina, que por fortuna no tuvo consecuencias de gravedad.

El ciclista explicó que, producto de la rapidez del accidente y de la adrenalina propia de la competencia, prácticamente no sintió dolor en el momento. Luego aparecieron algunos traumatismos musculares, molestias y un bloqueo inicial, pero decidió volver a subirse a la bicicleta y continuar.

Por suerte, el golpe terminó solamente en algunos raspones y no hubo lesiones de gravedad. Castro pudo completar la competencia y finalizar sexto en la vuelta puntuable, demostrando nuevamente su capacidad para sobreponerse a una situación adversa y seguir compitiendo.

Un balance positivo

Más allá de los resultados puntuales, Castro realizó un balance positivo a 3200 de su participación en Rafaela. El subcampeonato argentino, el cuarto puesto en persecución individual y el sexto lugar en la vuelta puntuable forman parte de un proceso que el entrerriano entiende como una etapa de aprendizaje y crecimiento.

“Soy primer año de Junior y sigo siendo un ciclista en formación. A pesar de no haber llegado al ciento por ciento, tuve un desempeño muy bueno. Me volví contento porque no me guardé nada, pude correr todas las pruebas que quise y disfruté mucho competir”, afirmó. También destacó el cambio de entrenador y la posibilidad de afrontar esta competencia dentro de un grupo de trabajo que le permitió sentirse cómodo y contar con mejores herramientas para competir a un nivel cada vez más exigente.

Un escenario que abre nuevas posibilidades

La experiencia en Rafaela tuvo además el atractivo de competir por primera vez en el nuevo velódromo techado de madera, un escenario que Castro valoró especialmente por las condiciones que ofrece para el desarrollo del ciclismo de pista.

El hecho de contar con una pista de estas características en el centro del país abre, según explicó, nuevas posibilidades para concentraciones, entrenamientos, convocatorias y competencias. A diferencia de una pista de cemento, la madera ofrece mayor velocidad y precisión, mientras que el techo permite controlar la temperatura y elimina la influencia del viento. Para él, la aparición de este escenario permite pensar en una temporada de pista con nuevas oportunidades y mayor presencia de competencias de nivel nacional e internacional.

Experiencia internacional y nuevos desafíos

Una vez finalizado el Campeonato Argentino, Castro continuó su participación en Rafaela con la Copa Argentina UCI. Allí afrontó la Madison, una disciplina que nunca había disputado y que significó una experiencia de aprendizaje, y también el ómnium, donde se midió con corredores de gran nivel.

En el ómnium compartió pista con representantes de la Selección Argentina y ciclistas de Chile, Uruguay y otros países, en pruebas como eliminación, tempo, puntuable y scratch. Allí pudo sostenerse dentro del pelotón y demostrar que su rendimiento físico le permite competir a la par de corredores de experiencia.

Incluso consiguió sumar puntos en la prueba puntuable y tuvo la posibilidad de colaborar con un compañero de entrenamiento que se encontraba peleando la clasificación general, una experiencia que también valoró especialmente.

El próximo objetivo está en la ruta

Con el Campeonato Argentino y la experiencia internacional ya como parte de su camino, Castro mira hacia adelante. El próximo objetivo será enfocarse nuevamente en la ruta y comenzar a analizar nuevas posibilidades para continuar creciendo.

Entre ellas aparece la posibilidad de viajar a Europa, una alternativa que el ciclista considera posible a partir de su rendimiento y de las oportunidades que puedan surgir, aunque también reconoce que será necesario evaluar aspectos económicos y organizativos.

El objetivo deportivo, sin embargo, está claro: seguir aprendiendo, profesionalizarse cada vez más y apuntar a lo máximo. “Para el año que viene quiero ir y ganar todo aquello en lo que me anote. Siempre se apunta a lo máximo”, aseguró.

Y quizás allí esté lo más importante de esta semana en Rafaela. Más allá de una medalla de plata, de un cuarto puesto que estuvo cerca del podio, de una caída que no logró frenarlo o de las nuevas experiencias internacionales, Valentín Castro se llevó algo todavía más valioso: la certeza de que puede estar entre los mejores.

Con apenas su primer año en Junior y todavía mucho camino por recorrer, el concordiense volvió a demostrar que está dispuesto a pedalear cada vez más fuerte detrás de sus sueños. El podio argentino ya es una realidad; ahora, el desafío será seguir avanzando hasta alcanzar todo aquello que todavía imagina al final de la pista.