Atletismo
Otro mundial de trasplantados para Elvira Mendiburu
Tiene 68 y, a sus 36, su hermano le salvó la vida. Desde entonces, compite a nivel internacional. Recientemente, participó del mundial de Alemania.
Elvira realizó deporte desde muy chica, pasando por el básquet y el atletismo cuando vivía en Villaguay. Años después, en 1991, apareció en su camino un obstáculo que dejó a esa vida tan activa en “stand by”: “me mudé a Concordia a estudiar y a los treinta y seis años me enfermé de leucemia mieloide crónica. Después de dos años de quimio y rayos, y pruebas de histocompatibilidad con mis siete hermanos, me hicieron el trasplante de médula ósea en el Hospital Naval, siendo Juan Carlos, mi donante”, comenzó.
Nuevos comienzos
Como la vida da revancha, luego de tanta pelea Elvira logró salir adelante y, un día, pudo darle continuidad a eso que tanto amaba hacer, la actividad física, incursionando en una nueva disciplina: “después de que me dieron el alta, con mucho cuidado empecé a caminar, luego a trotar y, de a poco, a correr. Para mí el deporte es un arma más para la salud, tanto para lo físico como para lo psicológico, porque te despeja de todas las cosas. A mí me gusta mucho correr”.
“Yo siempre digo que en toda enfermedad lo psicológico es un cincuenta por ciento y lo médico es otro cincuenta. Si vos no ayudás, no salís del paso”, dijo con seguridad.
Representando al país
Recientemente, la tan resiliente atleta participó de los “World Transplant Games”, un evento multideportivo internacional que se celebra cada dos años, organizado por la Federación Mundial de Juegos de Trasplantes (WTGF), el cual reúne a receptores de trasplantes de órganos, donantes vivos y familias de donantes para celebrar la vida y el éxito de la donación, promoviendo la actividad física, la salud para los receptores, y aumentando la conciencia pública sobre este acto.

Fue en octubre de 1997, en un control de rutina, que Elvira vió un afiche anunciando los primeros juegos argentinos para trasplantados a realizarse en el CeNARD en el mes de diciembre, patrocinados por laboratorios Novartis. Así fue que, sin siquiera dudarlo, se inscribió para los 3 kilómetros de pedestrismo, prueba en la que obtuvo el primer puesto y la clasificación para el mundial a realizarse en Sidney, Australia. A partir de ese momento, como dijo ella, comenzaba una nueva etapa en su vida.
Después de participar en países como España, Canadá, Inglaterra, Francia, Suiza, Tailandia, Japón, Sudáfrica, Hungría y Australia, la concordiense compitió por decimosegunda vez el pasado agosto. En esta oportunidad, el evento se realizó en Dresden, Alemania, con una convocatoria de más de tres mil competidores, de los cuales veintiuno eran argentinos y entre los que se encontraba ella.

“El país es muy lindo, aunque no les entendí nada. Pero la pasamos bien, de diez, nos divertimos, nos reencontramos con mucha gente que ya habíamos conocido antes de otros países”, expresó en referencia a esta última experiencia.
“En todos los mundiales que he participado me fue realmente muy bien y he ganado siempre medalla. Este año corrí cuatro carreras; en 5 km salí tercera y en 400, 200 y 100 metros salí segunda. Me preparo todos los días, el único día que no corro es el domingo”, agregó la integrante de NB Running, el grupo de Nahuel Bordón.

Un ejemplo a seguir
Además de sus logros en lo deportivo, algo a destacar es que la atleta en 1999 fue elegida como la mujer del año por América TV y también fue nominada por Clarín durante tres años consecutivos como una de las treinta y cuatro mujeres más representativas del país.

Desde su lugar, Elvira promueve la actividad física como estilo de vida indispensable para estar sanos: “para mí el deporte es muy importante. Es salud para cualquier persona para recuperarse, para el corazón; caminar, trotar, todo lo que uno pueda hacer es buenísimo. Yo siempre les digo, ‘hay que hacer algo, aunque sea la vuelta de manzana, hay que hacerlo porque eso previene muchas enfermedades coronarias y hasta psicológicas”, comentó y agregó: “siempre estoy en el tema de la concientización sobre la donación de órganos y sobre todo tratar de prevenir enfermedades que te llevan a un trasplante o a otras situaciones particulares”.

Por último, la atleta hizo énfasis en el tema de la alimentación, el consumo de mucha agua, y de hacer estudios médicos para poder correr. Sin dudas, la historia de Elvira es un gran ejemplo de autosuperación, constancia y mucho amor por lo que hace.









