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Pesca

“Cacho” Marcogiuseppe, maestro de pescadores

Disfruta enseñar, sin egoísmos. Ha representado a Concordia en cientos de torneos. Con casi 80 años, sigue vigente.

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La entrevista comenzó con una frase que lo define como entrerriano de pura cepa: “El mate es el compañero número uno en la lancha, en el trabajo, en todo momento. Nos acompaña siempre”, afirmó.

Francisco “Cacho” Marcogiuseppe aceptó la invitación y pasó por la quinta temporada en radio de “3200, el código del deporte”. Concedió una entrevista que puede repasarse en nuestro canal de Youtube: @3200deportes.

Yuquerí Chico, Club Pescadores y “La Candela”

Su vínculo con la pesca lo forjó durante la infancia: cuando tenía 15 años comenzó, con un aparejo en mano, en zona del arroyo Yuquerí Chico. De manera competitiva, arrancó en la década del ’80. “Siempre hemos pescado en pareja o en trío, siempre embarcado. Empezamos Hilario Yedro allá en el Club Pescadores Unidos. Teníamos una chalana de madera y se hacían los torneos ahí: eran 18, 20 embarcaciones y se hacía por trío y por pareja de donde salía la dama campeona porque se hacía un mixto”, recordó.

Sobre el Club Pescadores Unidos, pionero en la zona y que estuvo ubicado frente al predio que aún posee en Costanera el Centro Empleados de Comercio, marcó que desapareció en la década del ’90.  “Quedaron en darnos un lugar y nos dan uno que no era propicio para seguir con el club y todas las instalaciones que teníamos nosotros: la cantina, chapa, el tinglado con todos los hierros. De todo eso no nos dieron nada”, lamentó por lo que “prácticamente tuvimos que ceder algunas embarcaciones al Club Pesca Concordia”.

Durante sus años en el Club, formó Peña “La Candela” que lo impulsó a organizar viajes a torneos entrerrianos. Fue, de algún modo, el impulso que encontró para llevar su destreza a otras aguas de la provincia y más allá también. Entonces, acompañó a competir a los más chicos: los hermanos Bradanini, los Cladera, Martín Rodríguez, Luis Bordagaray y Sebastián Álvarez, entre otros.

Maestro de pescadores

Con “La Candela” fueron a competir a Concepción del Uruguay, Diamante, Paraná y La Paz, entre otras localidades. “Ganaron los chicos todos los torneos y salieron tres años consecutivos campeones entrerrianos. Un orgullo”, afirmó con alegría durante la entrevista y destacó: “los chicos hicieron su campaña ahí y hoy son grandes potencias en la pesca. Los gurises estos son bárbaros”, elogió como buen maestro.

-¿Por qué disfrutas de que alguien se acerque, que no sepa, y que vos le puedas enseñar?

-Es una de las cosas que a mí me salen del alma porque yo veo lo que hay que hacer y hay algunos me preguntan. Yo he tenido problema con algunos compañeros que me dicen: ‘vos le estás dando el cuchillo para te maten’. Y no, le digo: ‘si me tienen que ganar que me ganen pescando’.

Una pesca “accidentada”

A la hora de recordar anécdotas, no dejó pasar una que tuvo como protagonista a uno de sus entrañables amigos: Héctor Heraldo Bradanini, al que recuerda con mucho aprecio e incluso aún se le pianta un lagrimón. “Habíamos hecho el trío con Nolito Moulins y el “Huevo” (apodo del ya fallecido periodista). Habíamos probado, unos días antes, y habíamos agarrado un lindo pique de amarillo. Estábamos como para ganarlo al torneo”, comenzó contando.

El día de la competencia, salieron a pescar y llevaban una docena de amarillos pescados hasta que suena el teléfono, en la tranquilidad del río. “Dice el Huevo: ‘los tengo que dejar, muchachos’. ¿Qué pasó?, le preguntamos. Hay un accidente, me tengo que ir, me pueden llevar. Mil perdones”, contó que les dijo en ese momento el hombre que era el vocero de la empresa concesionaria de la Ruta Nacional 14. “Pero no hay problema Héctor, le digo, y lo llevamos. Sacamos la lancha, nos fuimos hasta La Tortuga, lo llevamos y después volvimos y seguimos pescando. Ese torneo salimos segundo”, cerró.

La Copa más alta que él

Otro recuerdo tiene como protagonistas a él, Juan Rossi y “Carlitos” Malvasio con los que fue a competir a Yapeyú, Corrientes. Allí se disputada una Copa Challenger cuyo trofeo medía aproximadamente 1 metro y 80 centímetros. “Era como una persona altísima, prácticamente nos pasaba a todos. Yo soy petiso además”, afirmó entre risas.

Para quedársela había que ganarla 3 años seguidos o 5 años, en forma intercalada. Tras haberlo ganado 2 años seguidos, en el tercero no pudieron; pero sí repitieron el cuarto y quinto año por lo que ese gigante premio quedó para los integrantes de Peña “La Candela”. Hoy está en casa de “Carlitos” Malvasio. “Siempre lo cargamos y le decíamos: ‘pensar que ese trofeo era de nosotros’. Llevensó, nos responde”, recordó sonriente.

El “truquito” con la lombriz

También, relató otra de esas historias típicamente de pescador. “Sí, en los concursos de costa veníamos ganando y ese año recibí el premio ‘San Antonio de Padua’. Los jueces me dicen: ‘¿Cómo sacás tanto? ¿Qué tenés que sacás?’. Y le digo: ‘hay que mojarle dos veces la punta’. Y vos sabés que yo miro a los costados y estaban todos mojando la punta”, contó entre risas y afirmó que, en verdad, la diferencia era que habían hecho un criadero de lombrices coloradas que favorecía el pique.

Además de repasar cómo evolucionó la tecnología al servicio de la pesca, de reafirmar su compromiso con la devolución de las piezas en post del cuido de ríos y lagos; “Cacho” se mostró agradecido: “a mi familia un beso grande. A mis hijos, que siempre están, mi señora y principalmente a todos los compañeros de la pesca, que siempre han estado al lado de nosotros y nunca han fallado”.