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Fútbol

Reencontrándose en Nebel

Tomás Cáceres recupera confianza, fútbol y ganas de competir, tras una larga lesión. El proceso, contado en 3200.

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“Estamos en esta etapa de volver a encontrarme conmigo mismo, con mi confianza, con lo que puedo dar dentro de una cancha que, después de un tiempo largo de recuperación de la lesión que tuve, me resultó muy difícil”, dijo a corazón abierto el futbolista concordiense de 26 años en la entrevista concedida al programa radial de “3200, el código del deporte”.

Así empezó a contar ese largo camino recorrido desde que sufrió la luxofractura de peroné, en el receso de 2024/2025. “Sí, hoy en Nebel me estoy volviendo a sentir bien, volviendo a sumar minutos que es lo difícil. Después un tiempo largo fuera de las canchas, lo difícil es recuperar y volver a sentirse bien con uno mismo”, reflexionó sobre su presente en el club de la ribera.

Encontrando respuestas

¿Cuál es el recorrido que hace un deportista de alta competencia desde que se lesiona hasta que vuelve a jugar? ¿Qué pasa cuando la lesión llega en momentos que estás sin club? ¿En quién se apoya un futbolista en esas circunstancias? ¿Dónde está el respaldo y qué puede recuperarse además del físico cuando se está inactivo para el fútbol? ¿Qué cosas cambian a partir de un año sin jugar?

Las respuestas van apareciendo en el testimonio de, como él mismo, dice este “nene de 14 años que se fue de Concordia en busca de su sueño, de jugar al fútbol y ser un profesional, y que volvió con 25 años de forma obligada”. Desde el respeto y empatizando con él, la lectura de su relato es valiosa porque aporta enseñanzas para la vida misma.

Las lesiones nunca son bienvenidas, obviamente. Pero menos, cuando llegan en momentos inconvenientes. Eso le pasó a “Tomi” cuando en diciembre de 2024 decidió no continuar en Búhos de Ecuador, el equipo de la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil. Mientras transitaba el receso, cuando ya había acordado de palabra con otro club y tenía fecha para viajar, llegó el maldito momento.

“Siempre me gusta prepararme previo a la pretemporada. Estaba entrenando por mi cuenta y en una en una acción que, si la vuelvo a hacer capaz que no me vuelve a pasar nunca más, pero se me traba el pie y tuve una luxofractora de peroné”, relató con la madurez de quién mira lo sucedido desde la capacidad de aprender y reponerse.

Admitió, en la entrevista que también puede verse en @3200streaming, que “en el primer momento lo que surgió realmente fue: ‘ya está, hasta acá llegué. Tiro la toalla y pasemos a otra cosa’. Pero fue cuestión de días de decir: ‘bueno, listo. Volvemos a recuperarnos y seguimos adelante, metiéndole con esto’”, confesó y marcó que la familia “cumplió un rol más que importante en la contención, en el hecho también de empujarme y decir: ‘No, no. Si es lo que realmente querés, dale para adelante que que te vamos a apoyar’”. Eso para mí fue fundamental”.

También, destacó que contó con apoyo psicológico que le brindó “un psicólogo que yo trato desde ya hace un tiempo cuando jugaba en Patronato, que contiene y te da herramientas para sobrellevar esa situación que no es nada fácil, nada fácil, en el día a día. Hacer la rehabilitación, ir a kinesiología por mis propios medios, que por ahí el no tener el día a día en un club realmente se hace mucho más cuesta arriba”, remarcó.

Familia, psicólogo y amigos conformaron esa línea de tres firme que se paró detrás, respaldándolo, mientras él pivotaba como buen número 5 entre los momentos de recuperación y de bajón que todo proceso tiene. En tal sentido, recordó que a partir del cuarto mes posterior a la cirugía sintió un dolor fuerte que no le permitía avanzar en la recuperación.

“Se suponía que ya tenía que empezar a intensificar con los trabajos y había tenido un dolor impresionante que no me dejaba seguir. Entonces, surge por medio de un kinesiólogo de mucha confianza que tengo en Santa Fe, un tratamiento (ozonoterapia se llama), que iba y lo realizaba allá”, reveló y agregó que, “de paso, ya aprovechaba y me quedaba 1 ó 2 días en Paraná donde obviamente me quedaron amigos, familia muy cercana que a la distancia apoyaban y no dejaron que baje los brazos”.

Es que la capital entrerriana es su segunda casa, donde pasó 10 años maravillosos y vivió esa transición de ser el nene de Concordia que llegó con una mochila cargada de ilusiones al futbolista profesional que alzó la Copa Argentina en 2022 y jugó Copa Libertadores y Copa Sudamericana. “Este tiempo fuera de las canchas hace que uno le dé lugar y valore muchísimo más estas cuestiones”, marcó sobre lo conseguido en el “Patrón”.

Valorando lo sencillo de la vida

“El paso del tiempo te da esa esa sensación de mirar para atrás y ver lo que lograste, porque en el día a día uno viaja a Medellín a jugar contra Atlético Nacional y listo. Río de Janeiro contra Botafogo y sigue porque al otro día ya estás entrenando porque tenés un partido a los tres, cuatro días”, explicó y añadió que “ni hablar de la Copa Argentina que fue un momento histórico de Patronato y calculo que el mayor logro que la institución pudo tener y fui parte de eso. Hoy en día uno le da mucho más valor”.

En ese plan de revisar lo hecho, también reconoció que “hoy con el diario del lunes es mucho más fácil y las cosas son mucho más claras”, en alusión a la decisión que tomó cuando desestimó seguir en Ecuador. “Mi decisión era buscar nuevos horizontes y, en ese lapso, se da esta lesión que me ha hecho ver un montón de cuestiones que antes no las veía”, afirmó.

¿A qué hizo alusión? A que “me ha hecho valorar un montón de cuestiones que antes quizás no se valoraban y no estoy hablando solo de los futbolísticos, sino de la vida en sí”, destacó y entonces dijo que “hoy la vida me trajo de vuelta Concordia y el nene que se fue con 14 años volvió con 25 a disfrutar momentos con su familia, que por muchos años se perdió. Hoy en día quizás les doy el valor que hace 2 años atrás no se lo daba. Más allá del fútbol, creo que la vida en este tiempo me ha enseñado algunas cuestiones que hoy las valoro muchísimo más”, enfatizó.

-En las malas se ve quién están. ¿Ves un poco alrededor todos los que estuvieron precisamente acompañando las buenas y el grupo es más reducido en las adversidades?

-Sin lugar a dudas que es así. Cuando pasan estas cuestiones en la vida, obviamente que uno prácticamente para el fútbol o para el deporte deja de servir, deja de existir. Entonces, claramente ahí se ven las personas que realmente acompañan y están con uno.

Volver a empezar

En el Club Defensores del Barrio Nebel disputó la Copa Entre Ríos y llegó hasta la final de la Copa Federación, donde finalmente consiguieron el subcampeonato. Pero, por encima de lo deportivo, está lo humano que él fue reencontrando en la institución que preside Gustavo Bou.

“Primero tengo que mencionar al Club Libertad que fue el que siempre, durante los años que jugué afuera, me abrió las puertas. Después, para el Regional del año pasado se da una charla con Gustavo y lo que proponía me sedujo bastante”, dijo sobre el exgoleador de Racing, entre otros. “Hoy en día Nebel es un club que, dentro de lo que lo que es lo amateurismo, se asemeja mucho a lo profesional”, elogió.

Y amplió su explicación. “vengo de jugar fútbol profesional previo a jugar a Nebel y realmente tiene algunas cuestiones, en cuanto a estructura y a institución, que no tiene nada que envidiarle a un club profesional de fútbol. Obviamente, eso fue lo que me sedujo y lo que me ha hecho sentir cómodo en este tiempo que estoy pasando en Concordia”.

Párrafo aparte, hizo mención al grupo que encontró: “a raíz de esa de esa vuelta de la fractura, empezaron ciertas lesiones musculares y ciertos dolores que me han tenido a mal traer hasta hace un tiempito y, sin embargo, el grupo fue clave para acompañarme y decirme: ‘no aflojes que ya vas a quedar bien, ya vas a volver a ser quien eras hace un tiempo atrás’. Eso fue fundamental”, agradeció.

“Había días que no podía entrenar por dolores y, sin embargo, iba igual y encontraba contención dentro del grupo. Ellos también querían que yo me recuperara para contar conmigo también y que yo les pueda aportar mi granito de arena”, contó y definió: “era un poco recíproco: ellos en la contención, en el acompañamiento, y yo tratando de hacer lo posible para estar en la cancha y aportar lo mío”.

Ahora está en otra etapa donde se anima a pensar en el futuro. Todo un indicio de cómo evoluciona. “Recién ahora me estoy pudiendo sentir bien, sumando confianza, sumando minutos. Trato de hacerlo progresivamente, de no volverme loco y tratar de hacer cosas que hacía hace un par de años atrás porque, por obvias razones, el físico por ahí te pasa factura en ciertas cuestiones”, aclaró.

“La idea es estar hasta mediados de año acá y ver, en el próximo mercado de pases, que pueda llegar a surgir. La idea obviamente es volver a insertarme en el fútbol profesional y seguir metiéndole con esto”, concluyó el concordiense que está preparándose para escribir muchos capítulos más en este libro llamado fútbol.