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Aerodeportes

En Concordia empieza la aventura paramotor

Desde el punto más extremo del país hasta Tunuyán. Serán 8 localidades conectadas en el Rally Flight ARG 2026.

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El XTRM Series – RallyFlight ARG 2026 es una competencia internacional de paramotor que conecta 8 localidades a lo largo de aproximadamente 1.300 kilómetros, divididos en 7 etapas de unos 200 kilómetros cada una.

¿Por qué Concordia?

“Comienzan en Concordia porque es el punto más lejano, más extremo de del país y concluye en Tunuyán”, respondieron ante la consulta de este medio y también indicaron que hay una parte también técnica y de análisis de factores climáticos que consolidaron la decisión de elegirla como localidad de inicio. 

Cabe destacar que, además, habrá un representante de la región de Salto Grande participando del desafío. Se trata de Matías Borba, oriundo de Salto, República Oriental del Uruguay. El actual instructor, como suele decir, comenzó a volar en 2009, luego de volver de un viaje por Argentina donde vio el parapente por primera vez. Luego, a 100 kilómetros de su casa realizó un curso en una escuela pionera de la actividad y nunca más dejó de volar.

Primera vez en territorio abierto

Su gran diferencial, según explicaron desde la organización a 3200 Deportes es que, por primera vez una competencia oficial de la Federación Aeronáutica Internacional (FAI) de paramotor se desarrolla sobre territorio abierto, enfrentando a los pilotos a las condiciones cambiantes del clima y del terreno.

El punto de partida es el Aroclub Concordia donde este viernes se realizará la ceremonia oficial de apertura con las autoridades gubernamentales y de la institución deportiva. Desde allí irán hasta Cayastá, Santa Fe. La ruta seguirá con una posta en Gálvez, también en Santa Fe; luego aterrizarán en Bell Ville Córdoba; también en esa provincia está la siguiente etapa que finalizará en Río Cuarto. Finalmente, tras pasar por San Luis, habrá dos paradas más: en Rivadavia y en Tunuyán, ambas localidades de Mendoza.

La primera etapa, con largada en Concordia, se realizará este sábado 7 de noviembre; mientras que el final tendrá lugar el viernes 13. Además, desde la organización precisaron que las salidas serán entre las 6 y las 8:30; mientras que las llegadas de cada etapa sucederán entre las 11 y las 13. Por las tardes, de 17 a 19:30, está previsto que se hagan despegues, aterrizajes, prueba de vuelo y todo el espectáculo del XTRM.

Características de una prueba única

Sobre el desarrollo de la competencia, vale destacar que los pilotos cuentan con una tablet con la aplicación Gaggle, que funciona sin conexión a internet y les proporciona un mapa e información de navegación, pero no es un GPS que determina automáticamente su ubicación ni les indica el camino.

En consecuencia, cada piloto debe interpretar el mapa, reconocer dónde se encuentra, tomar decisiones estratégicas y administrar la autonomía del combustible. “No es solamente volar: es navegación, estrategia y capacidad de decisión”, remarcaron a @3200deportes.

Es una propuesta intrépida, diferente de cualquier otra y tiene un trabajo para destacar de Carlos Lemos, su organizador. Recibir la aprobación, que varias marcas acompañen la competencia y los regalos oficiales (prácticamente todos los pilotos se llevarán algún obsequio) es fruto de esa organización.

Sobre el paramotor

El paramotor nació a principios de los años ochenta cuando el piloto británico Mike Byrne, inspirado en la emergente disciplina del parapente, buscó una unidad motorizada que pudiera combinarse con un ala de parapente. Su primer vuelo, el 8 de junio de 1980 en Essex, duró alrededor de cuatro minutos y medio.

Al aterrizar, según relatan en la web de la FAI, Byrne acuñó la palabra que nombraría un nuevo deporte: paramotor. Su plataforma casera pesaba aproximadamente 37 kilómetros y emparejaba un marco tubular y una jaula con un motor de dos tiempos Konig de tres cilindros y una hélice.

Un puñado de empresas comerciales pronto se dieron cuenta de la idea. El término se popularizó en Francia desde alrededor de 1986, cuando La Mouette comenzó a adaptar los motores a las nuevas alas de parapente.

Un paramotor moderno generalmente consiste en un marco de mochila que alberga un motor de dos tiempos de 80-350 centímetros cúbicos, una hélice de dos o tres palas (a menudo fibra de carbono), una jaula protectora y un arnés al que un ala de estilo parapente está unida por mosquetones. La mayoría de las unidades pesan entre 20 y 34 kilos y queman alrededor de 3-4 litros de combustible por hora.

Los paramotores eléctricos se han volado desde 2006, y también existen unidades rotativas de cuatro tiempos y Wankel, aunque los motores de dos tiempos siguen siendo dominantes gracias a su excepcional relación empuje-peso.