Pádel
De La Bianca a México: el pádel como destino
Tomás Broggi abrió una nueva etapa en su carrera, entre pádel, fútbol, nuevos desafíos y la nostalgia por el lugar donde todo comenzó.
La posibilidad de trabajar como profesor de pádel fuera del país llegó a Tomás Broggi a través de un vínculo construido en Concordia. La recomendación de Nahuel Berloni, colega y compañero de sus primeros pasos en la competencia y en la organización de eventos, terminó abriendo una puerta que lo llevó hasta Nuevo Laredo, Tamaulipas.
“La posibilidad llega por intermedio de una recomendación de Nahuel Berloni, también colega de nuestra ciudad, con quien estuve en sus inicios prácticamente compartiendo al mismo tiempo competencia y organización de eventos como, por ejemplo, la ‘Liga x Equipos’, que hasta el día de hoy sigue siendo nuestro el formato en Concordia”, comentó en diálogo con 3200, el Código del Deporte.
Desde allí comenzó una experiencia que no se limita a lo laboral. Instalarse en una ciudad fronteriza, conocer nuevas costumbres y encontrarse con otra manera de vivir el deporte también significó atravesar un proceso personal. “Estoy viviendo en Nuevo Laredo – Tamaulipas, es una ciudad con una frontera de las de más importancia con Estados Unidos, la frontera es Nuevo Laredo Tamaulipas y del otro lado Laredo Texas”, explicó.

“Es una ciudad tranquila, en muchas cosas similar a Concordia, quizás con menos belleza natural, pero la gente te hace sentir muy bien, son todos muy sociables por lo general”, agregó. La imagen previa que tenía del lugar también cambió con el paso de los días.
“Mi día a día se basa en una rutina similar a la de Concordia, clases por la mañana y después por la tarde y lo que más me sorprendió fue la tranquilidad, uno viene con el pensamiento de encontrarse con mucha inseguridad por todo lo que se habla y la verdad es muy tranquilo por suerte”, sostuvo.
Diez canchas y dos perfiles de alumnos
En la entrevista, Broggi desarrolla su actividad en Pádel Park NLD, un complejo con diez canchas al aire libre. El clima condiciona la rutina y obliga a adaptar los horarios, especialmente durante el verano.
“El club donde trabajo se llama Pádel Park NLD, cuenta con 10 canchas, todas outdoor, eso por ahí explica el margen de horario, al estar en temporada de verano por las altas temperaturas, me toca clases en la mañana y después ya tarde-noche”, detalló.

La enseñanza, a su vez, lo enfrenta con alumnos que llegan con necesidades diferentes. “Tengo alumnos muy marcados, por un lado son personas que ya juegan que van exclusivamente a mejorar su nivel y por el otro lado son alumnos que están iniciando o conociendo el deporte”, señaló.
La presencia de entrenadores argentinos también forma parte de esa realidad. “La verdad es que sí, la gran mayoría de las ciudades cercanas cuentan con profesores argentinos y nosotros acá en el club somos tres, dos de Concordia por suerte y Facundo que es de Corrientes”, contó.
La cabeza también juega
El hecho de trabajar en el país donde nació el pádel le permite a Broggi observar las diferencias entre dos culturas deportivas. Para él, la mayor distancia no necesariamente está en la técnica, sino en la forma de afrontar la competencia.
“La diferencia principalmente pasa por la forma de jugar/competir que tiene el argentino, hay una realidad muy marcada que no importa a que estamos jugando entramos en una cancha y queremos ganar, aunque quizás no tengamos mucha idea del reglamento… nos adaptamos para ganar”, sostuvo.
En su experiencia, muchos jugadores tienen buenas condiciones técnicas, atléticas y físicas, pero todavía necesitan desarrollar herramientas para ordenar esas capacidades durante un partido. “La diferencia más marcada que se logra apreciar acá en donde estoy, es la forma de pensar para competir, hay muchos jugadores con muy buenas condiciones técnicas, atléticas y físicas. Pero que quizás les cuesta competir por no poder ordenar una prioridad a la hora de competir”, explicó.
La comparación también le permite reivindicar una característica del jugador amateur argentino, donde la estrategia y la lectura del rival suelen tener un peso determinante. “El pádel Amateur que se ve en Argentina, es más estratégico, táctico, en donde por lo general no vas a ver quizás grandes cualidades técnicas, atléticas o físicas, sino más mentalidad para competir de manera más sólida, o buscando la manera de ganar con otro tipo de recursos, observar que le cuesta al rival, que golpes buenos tenemos, si no tienen un nivel regular los rivales… etc.”, detalló.
Del pádel al fútbol
La nueva experiencia también trajo consigo un regreso inesperado. La falta de competencias frecuentes de pádel le permitió volver a una cancha de fútbol después de varios años. “Sí, la verdad es que pude volver a encontrarme con el fútbol después de varios años. La situación fue que al ser algo nuevo todavía el pádel acá, no hay competencias seguidas como estamos acostumbrados quizás en Argentina, o en alguna ciudad más grande de México”, relató.

La chance apareció durante una charla con su barbero, fanático de Lionel Messi, y terminó convirtiéndose en una nueva rutina dominical. “La oportunidad llega por mi barbero, típico vas a cortarte el pelo, te pones a hablar de todo, justo fanático de Messi él, entonces bueno salió el tema de ir a jugar, comencé a ir y ahora ya van 3 fechas que estoy firme jugando todos los domingos sí”, contó. La camiseta que defiende es la de Rerca FC, dentro de una liga amateur comercial vinculada a una empresa de logística.
Lo que queda del otro lado
Vivir lejos de casa implica adaptarse, pero también descubrir qué cosas son verdaderamente difíciles de reemplazar. Para Broggi, la distancia deportiva pesa más que las diferencias culturales. “Lo más difícil, creo yo personalmente me cuesta mucho desprenderme de la parte deportiva, el día a día trabajar con gente que armamos proyectos durante el año, con objetivos a corto y largo plazo, diagramando mucho el día a día, de una manera más estructural y obvio al mismo tiempo también con clases particulares en el medio”, expresó.
Y cuando aparece la pregunta por aquello que más extraña, la respuesta es sencilla. “Y yo soy súper simple, siempre extraño La Bianca y Concordia. Después las demás cosas te vas adaptando, es mi tercera experiencia en otro país y la verdad de todas te llevas un aprendizaje distinto”, sostuvo.

En el vínculo con la gente, en cambio, encontró una de las mayores fortalezas de su experiencia. “Después lo demás en lo social estoy muy conforme, me siento muy contento con la gente de acá me adoptaron como uno más”, destacó.
Una formación que viajó con él
El recorrido realizado en Concordia aparece ahora como una herramienta para afrontar el desafío profesional. Broggi reconoce en su ciudad una parte importante de su formación y del crecimiento que tuvo como profesor.
“Mi recorrido en Concordia si bien no es tan largo aún, siempre trato de dejar una marca en cada lugar que me toque prestar mis servicios de la mejor manera, Concordia me ha hecho convertirme en un profesor más completo, por qué el crecimiento que hoy tiene el Pádel en la ciudad es enorme, creo que después del Fútbol es el deporte que más se juega hoy en la ciudad”, manifestó.

En ese proceso hubo capacitación, pero también acompañamiento de los referentes de la disciplina. “Tuve la suerte de capacitarme, pero también la realidad es que siempre conté con ayuda de los referentes de la ciudad las veces que lo necesite siempre que tuve un inconveniente en cuanto a lo deportivo, que hasta el día hoy dentro del ambiente se mantiene una relación fraterna más que nada, tratando de colaborar para que el pádel en Concordia pueda tener más jugadores a nivel nacional, como hoy tenemos a Jeremías Pucheta en Sub 18 y Mariano Carrasco en sub 16”, contó.
Un mercado en expansión
El crecimiento de la disciplina es visible en la aparición de nuevos clubes. Desde su llegada, Broggi pudo observar de cerca cómo la infraestructura comienza a expandirse. “El crecimiento es bastante avanzado, desde que llegué ya abrieron dos clubes nuevos uno en Texas y otro aquí en la ciudad de cuatro canchas. Y para diciembre/enero calculan abrir otras ocho canchas más”, explicó.
El potencial, entiende, está dado también por el origen de la disciplina y por una estructura que todavía necesita consolidarse. “Y tienen lo más importante que son el país donde se inventó el deporte, después en cuanto al potencial, es toda una estructura que se tiene que construir que lleva un determinado tiempo, pero seguramente comencemos a ver a México más en el radar”, sostuvo. En ese crecimiento, la presencia argentina puede ser un factor importante.

“La influencia argentina también hace que muchos puedan mejorar su nivel, muchos jugadores y ex jugadores profesionales, ya están radicados acá hace tiempo, haciendo un excelente trabajo para que México pueda tener el reconocimiento mundial que por ahí quizás no tiene hoy en día tanto”, señaló.
Una recomendación para los que sueñan con irse
Después de atravesar su tercera experiencia deportiva fuera del país, Broggi tiene claro qué recomendaría a quienes imaginan un camino similar. La primera condición no tiene que ver con el dinero, sino con la pasión. “Mi consejo es, que realmente lo haga por amor al deporte, si lo ve desde un lado económico a la larga te termina pasando y pasando factura, por ende dejas de disfrutarlo”, afirmó.
De su parte, hay una diferencia que considera fundamental para cualquier profesional que quiera desarrollarse en la actividad: entender cuándo se está ocupando el rol de jugador y cuándo el de profesor.

“Lo que yo más destaco es saber separar que sos profesor de pádel por un lado y jugador por otro. La gran diferencia la haces ahí, cuando entiendes tu rol dentro del deporte, dejas de lado los comentarios y te enfocas en lo que realmente sabes hacer”, concluyó.
A miles de kilómetros de Concordia, entre las canchas de Nuevo Laredo y los partidos de fútbol de los domingos, Broggi atraviesa una etapa que combina aprendizaje, trabajo y nuevas experiencias. El camino comenzó con una recomendación, pero se sostiene hoy con todo aquello que construyó antes de cruzar la frontera. Y entre todo lo nuevo, hay algo que permanece: La Bianca, Concordia y el deporte como ese hilo invisible que, aun desde lejos, sigue conectando los lugares que forman parte de una historia.










