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Fútbol

Ver el juego para enseñar a jugar

En Club Banco, Tomás Antoniutti Yelin combina análisis y formación para profesionalizar el fútbol base.

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En Rosario, donde el fútbol late en cada barrio, Tomás Antoniutti Yelin arma sus días como si fuesen bloques de un mismo juego con precisión, análisis y constancia. Con apenas 26 años, ya ocupa varios roles dentro del Club Banco: coordina las categorías 10ma (2012) y Pre-Décima (2013), es ayudante de campo en 8va división, y también es responsable del videoanálisis de varios equipos.

En la entrevista con 3200, el código del deporte explicó que “actualmente estoy trabajando en el Club Banco de Rosario, Santa Fe como entrenador principal en categorías menores y como en 8va división como ayudante de campo de Matías Felice. Por otro lado, asisto en bastantes cuestiones organizativas al coordinador Federico Verderone y hago también la parte de videoanálisis e informes post y pre partidos de las categorías en las que participo”.

En su rutina diaria pasa tardes enteras dedicadas al club y las competencias de fin de semana, el nacido en Concordia reserva las mañanas para estudiar, ya está por terminar la carrera de entrenador, y para revisar videos, armar informes y planificar los entrenamientos. Es su forma de mantener todo en equilibrio.

“Buscamos patrones para poder corregirlos”

Lo que distingue a Antoniutti no es solo su rol como DT, sino su compromiso con el análisis del juego. Para eso, utiliza una herramienta que se adapta a los recursos disponibles: LongoMatch.

En este marco, cuenta que utilizó diferentes softwares como Métrica Sports, Nac Sports pero hoy en día se maneja con LongoMatch una herramienta muy completa. “Para lo que nosotros, por la liga y el contexto en el cual estamos, nos sirve y es de gran aporte”, destaca. Y agregó que “priorizamos mucho el análisis del equipo propio: buscamos cómo poder mejorar colectivamente tanto aspectos defensivos como ofensivos, dependiendo las falencias en comportamientos que tenemos y que pasan a ser patrones para luego poder corregirlos en los entrenamientos”.

Pero no todo queda en la pantalla, sino que la organización y la pedagogía son factores claves. “Subo el video del partido a la nube (YouTube o Google Drive) para poder compartirlo tanto con mi ayudante, con el coordinador y también con los jugadores. Luego realizo los recortes de las acciones más relevantes para mostrar en una sesión de video en la semana, pensando en qué y cómo podemos mejorar”.

Y afirma que el informe final llega en formato PDF con la lista de citados, imágenes reales o animadas del rival, y detalles del plan de partido y la pelota parada. “La información justa y necesaria”, resumió.

Enseñar a ver, para aprender a jugar

Aunque suene ambicioso aplicar videoanálisis en el fútbol amateur, Tomás cree en el potencial de esta herramienta para formar jugadores más inteligentes. Y más conscientes.

“Firmemente creo que sí, es una herramienta que tomó impulso hace algunos años y hoy tiene mucha influencia para potenciar el proceso formativo, ya sea en la mejora de toma de decisiones, la táctica, la comprensión y aspectos transversales al juego”.

“Eso no significa que sea fácil”, manifiesta porque las limitaciones materiales del fútbol amateur son muchas. “Hoy estar con varios roles dentro del club por ahí cuesta. Generalmente le pedimos a algún chico del club que nos dé una mano en la filmación. Otra cuestión es que a las canchas que vamos es difícil que te faciliten la posibilidad de filmar, y en general los clubes en inferiores (categoría A2) no cuentan con esta posibilidad ni un espacio para hacerlo”, expresó. Sin embargo, el objetivo es claro y es “profesionalizar lo máximo posible”.

Cada grupo es un mundo

La clave, para él, está en saber cómo transmitir el análisis. “Sinceramente, los chicos siempre han respondido positivamente a nuestras propuestas. Cada grupo es un mundo. Con los más chicos hacemos sesiones más cortas para no perder su atención. En grupos más grandes hemos tenido sesiones que terminan siendo charlas grupales donde se genera un ida y vuelta muy bueno que termina nutriendo mucho más a ellos y a nosotros como CT”, contó.

A su vez, Tomás integra lo que ve en los videos con lo que entrena en el campo. “Hacemos mucho foco en análisis propio. Cuando detectamos acciones colectivas o comportamientos individuales que hay que corregir, en los entrenamientos le dedicamos dos de los tres días para automatizar y corregir lo analizado”, resaltó.

Raíces en Concordia

Nacido en la Capital del Citrus, sus primeros vínculos con el deporte combinan fútbol, básquet y familia. “Siempre estuve enamorado del fútbol. Hice escuelita en lo que era El Campito y en el Estadio. Después estuve muy ligado al básquet, porque todos mis amigos del colegio iban. Jugué en Estudiantes y fui parte de la selección U13 de Concordia y de la preselección U15”. Los domingos eran de cancha y de familia. “Íbamos a ver a Libertad con mi tío. También veíamos a mi primo Enrique jugar en Ferro. Una linda época”, recordó.

Proyectar a futuro

Con un presente lleno de responsabilidades y aprendizaje constante, Antoniutti mira hacia adelante con serenidad y tiene un objetivo claro que es vivir del fútbol. “Mi meta principal es poder vivir y dedicarme al 100%. Sé que es un trabajo donde hay que tener mucha paciencia, sobre todo porque con 26 años soy joven, teniendo mucho que aprender y crecer. Debo seguir trabajando día a día, creciendo personalmente y laboralmente para conseguir esa oportunidad”.

Y cerró con una convicción que sintetiza su recorrido: “Ingresé a este mundo por el videoanálisis. Creo que es una herramienta fundamental que le aporta muchísimo al fútbol. Poder tener la titulación tanto de entrenador como analista de video abre puertas, y es a lo que apunto”.