Rugby
Seis corazones concordienses en la guinda
Los juveniles compartieron su recorrido en Salto Grande y Los Espinillos y la emoción de representar a Entre Ríos.
Guillermo Calero, Pedro Mariño, Bautista Obertti, Francisco Von Wernich, Agustín López Wetzel y Agustín Valiente, integrantes del seleccionado M17 de rugby de Entre Ríos, compartieron su experiencia deportiva, la formación en sus clubes locales y lo que significa representar a la provincia en una nota radial con 3200, el código del deporte.
Aunque cada uno mantiene la camiseta de su club a nivel local, hoy se presentan como seleccionados, jugadores que trascienden las fronteras de Concordia y llevan el nombre de la ciudad a nivel provincial.

La vida escolar y los desafíos
Los jugadores combinan el deporte con sus estudios. “La escuela es importante, pero sabemos que el rugby también requiere compromiso”, comentaron, destacando la organización y esfuerzo que implica mantener ambos frentes. Muchos de ellos están cursando sus estudios secundarios mientras que otros dan el salto a la Universidad.
Los jugadores representan a Salto Grande y Los Espinillos, clubes tradicionales de Concordia. Francisco Von Wernich destacó: “No es común que haya tantos jugadores del interior en el seleccionado. Esta vez tuvimos la oportunidad y siempre recordamos de dónde venimos. Es un orgullo representar nuestro club y nuestra ciudad”.
Por su parte, Pedro Mariño agregó: “Aunque somos de diferentes clubes, en el seleccionado somos todos un equipo. Afuera de la cancha también nos llevamos bien, sin rivalidades”. La experiencia no solo fortalece sus habilidades deportivas, sino que fomenta la camaradería, la disciplina y el respeto mutuo.

Aprendizajes y amistades
El proceso de selección implicó viajes frecuentes a Paraná y encuentros con jóvenes de otras ciudades. “Aprendimos mucho y ahora llevamos todo eso de regreso a nuestros clubes”, contaron. También valoraron las amistades forjadas: “Tenemos un grupo de WhatsApp con todo el equipo y nos mantenemos en contacto constantemente. Muchas veces, cuando viajamos, nos alojábamos en casas de compañeros, lo que fortalecía los vínculos”, relató Agustín López Wetzel.
Cada uno encontró su pasión por el deporte de distinta manera y lo contaron. Francisco por influencia familiar, Guillermo, Pedro y Bautista por un amigo, Agustín López Wetzel por su hermano, y Agustín Valiente siguiendo los pasos de su padre. Todos coinciden en que el rugby no solo les enseñó habilidades deportivas, sino también valores como el trabajo en equipo, la disciplina y la amistad.

Experiencias fuera de Concordia
Parte del proceso incluyó un viaje a San Juan para competir con otras selecciones. Los jóvenes relataron: “Fueron 15 horas de viaje, pero nos permitió relacionarnos mucho más como grupo. Competimos y también compartimos con delegaciones de otras provincias. Fue una experiencia hermosa”.
Agustín López Wetzel y Agustín Valiente se preparan para dejar sus clubes y continuar su desarrollo en Estudiantes de Paraná “El club me dio todo y siempre llevaré conmigo lo aprendido. Aunque vaya a otro equipo, siempre seré de Espinillos”, afirmó López Wetzel.

Respecto a sus fortalezas y aspectos a mejorar en la cancha, los jóvenes fueron autocríticos: la potencia física, la visión de juego y la velocidad son algunos de sus puntos fuertes, mientras que la defensa y el tackle siguen siendo áreas de mejora. “Cada entrenamiento nos marca lo que podemos mejorar, y eso se incorpora al juego poco a poco”, explicaron.
Con orgullo y compromiso, estos seis jóvenes concordienses no solo representan a Entre Ríos en el rugby, sino que también llevan consigo los valores de sus clubes, la ciudad y su propia historia personal. Entre entrenamientos, viajes y estudios, aprenden que el deporte trasciende la competencia: fortalece la amistad, la disciplina y el sentido de equipo.










