Atletismo
La disciplina de un joven atleta
A los 15 años, este joven atleta de Concordia combina estudio, entrenamiento y sueños de competencia internacional.
Felipe Bond tiene un ritmo que no se detiene. Estudia en el Bachillerato Humanista Moderno y entrena en la Escuela Municipal de Atletismo de Concordia bajo la guía de Enrique Da Costa Leites. Para él, el deporte combina pasión y disciplina, y lo empuja a enfrentar desafíos que ponen a prueba sus límites.
3200, el código del deporte, habló con el joven, quien contó cómo atraviesa su día a día en el atletismo. “Actualmente el deporte es muy importante, tratando de cuidarme lo más posible en el descanso, en la alimentación y en lo que necesite para rendir lo mejor posible”, comentó en el inicio de la charla.
De los primeros pasos a la especialización
Felipe comenzó en el atletismo a los 9 años en el Centro de Educación Física y luego continuó su formación en la Escuela Municipal de Atletismo, donde exploró distintas disciplinas: salto en largo, salida del taco y carreras con obstáculos.

“Me di cuenta de que quería solo correr y empecé a entrenar con Enrique Da Costa Leites. A partir de 2023 solo medio fondo, acá me enfoqué en entrenar para poder llegar a mejores competencias, ya que el entrenamiento tiene como objetivo llegar a competir internacionalmente”, relató. Hoy, su disciplina principal son los 800 metros, con la mirada puesta en competiciones internacionales como el Sudamericano de Panamá.
Los días del atleta no se limitan a la pista. Entre escuela, tareas y entrenamiento, busca el equilibrio para dar lo mejor de sí. “Un día normal de semana me levanto por la mañana para ir a la escuela, cuando llego almuerzo y hago las tareas y organizo la escuela, después voy a entrenar. El entrenamiento consiste en tres días con el profesor, donde normalmente hacemos pasadas, y los días restantes nos suele mandar cuánto tiempo salir a trotar”, explicó. Durante las vacaciones, el foco cambia un poco: descanso, buena alimentación y un rato para los juegos en la computadora.

Crecimiento deportivo y motivación de su entorno
Por otro lado, indicó que el deporte también significa superar miedos y exigencias personales. “Mi mayor desafío hasta ahora fue lograr hacer el salto en la fosa cuando hacía carreras con obstáculos, lo logré superar intentando muchas veces hasta perder el miedo y después más veces para mejorar la técnica”, manifestó. Su próximo reto es alcanzar el tiempo necesario en el clasificatorio de Mar del Plata para poder competir en el Sudamericano en Panamá.

El entorno de Felipe juega un papel clave en su crecimiento. “Las personas que siempre me apoyan son mi familia, que hacen todo para que pueda participar en las competencias, mi entrenador, que se preocupa para que tengamos las mejores condiciones para correr, el grupo de atletismo que hace que entrenar sea más fácil y los pibes del C de la escuela”, expresó.
Mirando hacia el futuro
Como dijo anteriormente, sus objetivos son claros y ambiciosos: ganar el clasificatorio en Mar del Plata y participar en los Sudamericanos y Nacionales U18. Su mirada está puesta en cada meta, paso a paso, con la misma determinación que lo llevó a especializarse en los 800 metros.
Por último, para quienes recién se acercan al atletismo, Bond tiene un consejo: “Primero considero que no hay que hacerlo por obligación sino porque sí les gusta. Hay que entrenar todos los días de forma constante, con disciplina y seguir cada entrenamiento de la forma que el entrenador manda, confiando en el proceso. Aun así, siendo un deporte individual, buscar un grupo de otros corredores es muy beneficioso para entrenar, ya que siempre hay alguien que te ayuda a superarte”.

Felipe Bond combina juventud, talento y esfuerzo constante, recorriendo el camino que va del patio de la escuela a las pistas internacionales. Su historia demuestra que, con pasión y disciplina, los sueños pueden medirse en cualquier distancia.










