Motociclismo
Herencia sobre ruedas
Matías Bustillo visitó por primera vez un estudio radial y compartió su historia en el motociclismo en 3200, el código del deporte.
El sábado por la mañana 3200 Radio vivió un programa especial. Matías Bustillo, joven piloto de motociclismo oriundo de Concordia, fue recibido en los estudios de Oíd Mortales Radio para contar su historia. Aunque era su primera vez frente a los micrófonos, rápidamente se sintió cómodo, demostrando la misma templanza que lo acompaña en cada competencia.
Su relación con las motos nació prácticamente junto a él. Desde muy chico, rodeado por el ambiente del taller de su padre —ex piloto y apasionado por los fierros— “Matuco” como lo llaman comenzó a desarrollar un vínculo que con el tiempo se transformaría en un proyecto de vida. A los 4 años, ya montaba su primera moto, construida por su papá y a los 7, ya tenía su primer título en el bolsillo. Su historia avanza rápido, como él en la pista.

El legado de su padre
Hablar de los inicios del joven es hablar, inevitablemente, de su padre. “Es la única persona que me entendió desde el principio”, dijo con una mezcla de admiración y agradecimiento. Fue él quien le transmitió no solo la técnica, sino también el espíritu de este deporte. Lo acompañó desde los primeros intentos sobre dos ruedas hasta las competencias más importantes, y lo sigue haciendo hoy en cada carrera, en cada ajuste, en cada consejo.

Además de haber sido piloto —campeón durante seis años consecutivos en el plano local— su papá fue quien le inculcó la constancia, el esfuerzo y la humildad, tres pilares que Matías lleva consigo en cada etapa de su carrera. Ese vínculo cercano y formativo es la base de una trayectoria que sigue en ascenso. Hoy, con 19 años, ya suma tres títulos provinciales, tres premios San Antonio de Padua y una victoria destacada en el Certamen Argentino de Motociclismo.
Una victoria muy esperada
Actualmente, Matías compite en el Campeonato Argentino de Motociclismo, en la categoría 110 Menores. Viene de lograr una de las victorias más importantes de su carrera, en la fecha disputada en Villa Trinidad, donde por fin pudo subir a lo más alto del podio luego de varias jornadas quedando en el segundo puesto.
“El sábado empezamos complicados, estábamos décimos, no podíamos encontrar el ritmo”, relató. “Pero trabajamos mucho durante el fin de semana, afinamos detalles, y el domingo largamos desde la primera fila. Pudimos remontar y se nos dio”. Más allá del resultado deportivo, ese triunfo tuvo una carga emocional enorme. “Lo primero que se me vino a la cabeza cuando subí al podio fue el pasado, todo lo que sufrimos para llegar hasta acá. Fue un alivio inmenso”, confesó.
Un mensaje que marcó
En la previa de su última competencia, Matías recibió un mensaje que lo tocó profundamente. Fue de Juan José Coduri, quíntuple campeón del CAM, quien no solo lo saludó, sino que también compartió una charla que, según ambos, fue clave. “Nos cruzamos en el hall antes de largar la final. Me habló con claridad, me dio tranquilidad, y me lo tomé muy a pecho. Me ayudó muchísimo”, contó Matías.

Por su parte, Coduri valoró la mentalidad del joven piloto, su madurez deportiva y el crecimiento que viene mostrando en cada fecha. “Tiene mentalidad de campeón”, dijo, y agregó que lo que venga de acá en adelante será un regalo al esfuerzo enorme que hace junto a su familia y su equipo. Por otro lado, destacó la fiel relación que tiene con Emilio Rodríguez también piloto nacional y le agradeció por su acompañamiento.
Una carrera que cuesta
Bustillo, también habló del otro lado del deporte que es el esfuerzo económico que implica mantenerse activo y competitivo. “Cuesta muchísimo. Por suerte este año contamos con el apoyo de algunos sponsors, pero muchas veces tenemos dos fechas en el mismo mes, y ahí tenemos que organizar peñas sí o sí para poder viajar y cubrir los gastos”, explicó.

“La logística de cada carrera no es sencilla. Hay que trasladar la moto, herramientas, el equipo completo. Además, está el desgaste de cada fecha, que obliga a revisar todo y muchas veces invertir en repuestos. Es un deporte demandante no solo en lo físico, sino también en lo financiero. Y detrás de cada logro, hay una familia que trabaja con el mismo compromiso que el piloto”, afirmó.
Entrenar en Concordia: un desafío estructural
Uno de los aspectos que más preocupa a los pilotos locales es la falta de infraestructura para entrenar en Concordia. El piloto fue claro al respecto: “Acá no tenemos nada específico para nuestra disciplina. Solo un circuito mixto en Los Charrúas, que tiene curvas para ambos lados, pero nosotros corremos en óvalos, donde se dobla solo hacia la izquierda”.

Esa diferencia técnica no es menor, ya que limita las posibilidades de entrenar correctamente y ajustar detalles importantes antes de cada competencia. “Antes había un óvalo en la ciudad, pero quedó en la nada”, lamentó. Incluso mencionó que, frente al autódromo, en un predio cerca del aeropuerto, hay quienes entrenan en un circuito de Enduro, pero aclaró que eso pertenece a otra especialidad y no le sirve para su preparación.
Un sueño que acelera
Con la mirada puesta en el futuro, Matías Bustillo tiene un objetivo claro: representar a la Argentina como piloto profesional. A su corta edad, ya muestra no solo talento y resultados, sino una madurez poco común. Sabe que el camino es largo, que habrá obstáculos, pero también que, con esfuerzo, el sueño está al alcance.

Mientras tanto, sigue entrenando donde puede, participando en cada fecha, mejorando cada detalle. Y todo, con el respaldo de una herencia que no se hereda por apellido, sino por pasión que es la que nació en un taller, entre herramientas, ruedas, y un padre que lo entendió antes que nadie.










