Fútbol
Diego Jara: del gol al pizarrón
El goleador que brilló en grandes clubes ahora apuesta por formar a jóvenes y transmitir su experiencia en el fútbol.
Diego Jara, conocido por su olfato goleador y su paso por clubes importantes del país como Patronato, Unión y Central Córdoba de Santiago del Estero, comenzó un nuevo capítulo en su carrera: entrenar. Tras una trayectoria profesional marcada por goles y aprendizajes, hoy busca dejar su huella desde el rol de formador, combinando su experiencia como jugador con su reciente formación como entrenador.

Formador de jóvenes
El año pasado, la “Joya” jugó en la Liga Campaña de Paraná para Litoral de María Grande, pero su futuro como futbolista aún está en suspenso. “Todavía no sé cómo seguirá mi carrera como jugador, porque quiero ver si surgen oportunidades para dirigir”, confesó en la nota con 3200, el código del deporte. Su objetivo es claro: empezar a abrirse camino como director técnico, aplicando todo lo aprendido en años de fútbol profesional.

En la actualidad, Jara se desempeña como coordinador del Arenas Fútbol Club y a cargo de su escuela de fútbol, donde busca transmitir a los chicos no solo habilidades técnicas, sino también valores y disciplina. “Me enfoco en enseñarles los movimientos, cómo perfilarse y cómo controlar la pelota, repitiendo los ejercicios hasta que los incorporen. Me llena de alegría cuando lo aplican y me lo cuentan, o cuando los padres me agradecen”, explica.
Su experiencia como jugador profesional se convierte en una herramienta motivadora para los jóvenes. “Siempre escuché los consejos de los más grandes y me adapté rápido. Hoy hago lo mismo con los chicos: les cuento vivencias para que sepan a qué se enfrentarán y cómo adaptarse. El aprendizaje temprano hace que se afiancen más rápido en sus equipos”, añade.
Profesionalizando el fútbol amateur
Por su parte, también está comprometido con la profesionalización del entrenamiento amateur. “Quiero darle al club un orden y una identidad, acercando los entrenamientos a lo que se hace en el fútbol profesional, aunque sean ligas amateurs. Todo proceso lleva tiempo, pero mi objetivo es dejar un legado y que los chicos aprendan lo mejor posible”, aseguró.

Diego Jara cambió las redes del arco por las indicaciones desde la banda, pero su pasión por el fútbol sigue intacta. Hoy, su meta es formar jugadores completos y responsables, dejando en cada entrenamiento su sello de profesionalismo y experiencia. El goleador de ayer se prepara para ser el entrenador que inspire a los futbolistas del mañana.











