Seguinos en nuestras redes

Ciclismo

Volver con la cabeza fresca

Tras una pausa necesaria, Juan Ignacio “Tico” Díaz vuelve a enfocarse en el MTB desde Girona, con la mente renovada y el 2026 como objetivo.

Publicado

el

Girona es uno de los grandes polos del ciclismo europeo. Allí vive Juan Ignacio “Tico” Díaz, ciclista de MTB y parte de una generación que aprendió a convivir con la exigencia desde muy joven. Después de más de diez años de entrenamientos intensos y competencia constante, Tico decidió frenar. No por falta de ganas, sino por todo lo contrario: para poder volver mejor.

Hoy, tras una temporada y media de parate competitivo, el camino vuelve a abrirse y el objetivo está claro: regresar al ruedo con otra cabeza y la misma hambre. Así fue que lo titulo en la entrevista mano a mano que tuvo con 3200, el código del deporte.

Un parate que también fue movimiento

Lejos de las carreras, Tico no se detuvo. Cambió el ritmo, pero siguió avanzando. “Fue una época de salir un poco de la rutina y hacer cosas nuevas, probar otros deportes”, contó. El desgaste no era físico, sino mental. “Hace más de 10 años que venía con la misma intensidad y estructura de entrenos y competencias, y necesitaba darle un descanso a la mente sobre todo”.

Ese freno llegó sin angustia. “Siempre estuve muy tranquilo porque desde el principio sentí que era un período necesario de atravesar y que las ganas iban a volver solas”, explicó. En ese proceso, el aprendizaje fue más profundo que cualquier plan de entrenamiento: “Fue un tiempo de crecimiento y maduración muy grande, de moldear muchas cosas que van a ser el marcapasos de todo lo que esté por venir”.

Girona, el ciclismo y volver a uno mismo

Aunque no compitió, el ciclismo siguió siendo parte de su vida cotidiana. En Girona, Tico trabaja en el ambiente del ciclismo y el turismo, además de formar parte de la escuela de ciclismo local. “Nunca me desconecté del todo porque trabajo con el ciclismo acá, además de la formación en la escuela donde también vamos a carreras”, señaló.

La diferencia estuvo en el tiempo personal. Aparecieron hobbies postergados, como la música, y viejas deudas saldadas. “Jugué todas las horas de fútbol que no jugué en toda mi adolescencia, jaja”, dijo. Vivir en el exterior también resignificó el vínculo con sus raíces: “Al vivir afuera, lo transformé en un cable a tierra, o un cable a ‘casa’, siendo de los cambios que vinieron para quedarse”.

El regreso, las raíces y el 2026

Hoy, la motivación volvió con fuerza. “Siempre me tomé este parate como unas ‘vacaciones’. La motivación por competir, conseguir un podio o ganar carreras en España sigue intacta”, afirmó. Y marca la diferencia con el pasado: “Ahora siento que retomo este camino mucho más fresco y lúcido”.

La preparación actual apunta a lo esencial. “Me estoy enfocando mucho en las raíces, en todas las bases del entrenamiento para subir el rendimiento, capaz más lento, pero con firmeza. Sin volverse loco”, explicó. El invierno en Girona no ayudó y por eso febrero será especial: regreso a Concordia. “Es un reseteo muy grande cada año. Un mes que te llena la batería para los 11 restantes. Como cuando llevás el auto al service y te lo dejan 0 km”.

No habrá competencias en Argentina esta vez, pero sí entrenamientos y calor. La mira está puesta más adelante. “Poder meterme finalmente en un podio y ganar carreras en Cataluña sería lo primero”, dice, sin rodeos. Y deja en claro el sueño mayor: “Meterme en la punta del nivel argentino y ganar un campeonato argentino algún día es el objetivo más grande”.

Juan Ignacio “Tico” Díaz vuelve distinto. Más maduro, más consciente y con la certeza de que frenar también es parte del camino. Desde Girona, con Concordia siempre cerca, el 2026 aparece como un nuevo punto de partida. El cuerpo entrena, la mente acompaña y las ganas, esas que nunca se fueron del todo, otra vez marcan el rumbo.