Básquet
En el selecto club de los 1000 puntos
“Fue algo increíble”, afirmó y contó a 3200 cómo va su cuarto año como universitario en Estados Unidos.
En el país del norte son especialistas en encontrar nichos estadísticos que, generalmente, luego se exportan a otras competencias deportivas del mundo. En el básquetbol, por caso, se analiza aciertos, errores, posesiones, efectividades, variables que combinan varias de ellas y los puntos efectivamente convertidos, entre otros tantos.
Sin perder de vista que lo colectivo está por encima de lo individual, se comprende el éxito de un club, franquicia o equipo universitario como el que integra el concordiense Ignacio Dacunda desde la sencilla suma de las partes. Es decir, cuanto más individualmente se destaquen en las estadísticas respecto al rival de turno, más cerca estará de alcanzarse la victoria.

Superó la barrera de los 1000 puntos
Entre otros factores, además de la idiosincrasia propia del estadounidense, el alcanzar récords individuales se celebran como un triunfo del conjunto. Así lo vivió la Saint Ambrose University con su equipo masculino de básquetbol cuando el 18 de enero el concordiense Dacunda superó los 1000 puntos convertidos con esa camiseta.
“Fue algo increíble para mí porque era un objetivo que me puse al principio de año. Vi que estaba cerca y tenía motivación extra”, aseguró en el diálogo desde Estados Unidos que mantuvo con “3200, el código del deporte”. Detalló que se refirió a “que justo mi papá y mi hermana me habían venido a visitar y era el último partido de ellos y yo quería lograrlo con ellos en la cancha, así que muy contento de poder haberlo hecho con ellos presente”.
“Nacho” se convirtió en el basquetbolista 51 en alcanzar esa cantidad de puntos con “Las abejas”, tal como se conoce al equipo de la universidad ubicada en el estado de Iowa, más precisamente en Davenport.
“Fue algo muy emocionante”
“Ignacio Dacunda fue una de las cinco abejas en cifras dobles para liderar St. Ambrose a una victoria por 92-78 sobre Judson en Lee Lohman Arena”, contó la propia universidad en la crónica oficial del partido. “Dacunda marcó la victoria con una volcada, dándole 20 puntos en el juego y 1000 en su carrera de cuatro años en SAU”, enfatizaron además.

Al respecto, contó en la continuidad del diálogo con “3200, el código del deporte” que “fue un momento muy emocionante. Además, acá eso se lo vive como algo muy importante, digamos, como que le dan mucha importancia y para mí fue algo emocionante”.
Objetivo deportivo: llegar a los nacionales
Actualmente, “fighting bees” (algo así como las abejas luchando o peleando en post de un objetivo) están clasificándose a los playoffs de la presente temporada. Marchan con un récord de seis victorias, siete derrotas en la denominada Chicagoland Collegiate Athletic Conference (CCCA), una de las conferencias de la NAIA (National Association Of Intercollegiate Athletics).

“Es una conferencia que está bastante apretada. Si nosotros ganamos dos partidos, nos ponemos quintos”, explicó para tener noción de lo competitivo que está. “Es muy parejo y, dependiendo de cómo terminemos en la tabla, nos puede tocar un rival más accesible para los playoffs de conferencia. La idea es que podamos ganarlos y clasificar a los nacionales”, avisó sobre lo que sucederá del 19 al 24 de marzo en Kansas City, Missouri.
Por caso, este miércoles 28 de enero disputaron su vigésimo primer partido (sumando los que disputan con los de otras conferencias) de la temporada y se impusieron, jugando como local, por 82 a 66 ante Viterbo. El de Concordia marcó 14 puntos, bajó 10 rebotes, realizó 1 bloque, tuvo 1 pérdida y dio 5 asistencias en 29 minutos en cancha.

Objetivo académico: finalizar las últimas 4 materias
Antes de continuar sobre su presente, el exjugador del Colegio San José mencionó que durante 2025 le fue “re bien” tanto en lo deportivo, por los resultados conseguidos y por el récord que alcanzó. “En lo que a la facultad se refiere, arranqué las clases el 20 así que recién voy por la segunda semana. Por ahora, acomodándome con mis materias”, marcó.
Precisó que le restan 4 materias para finalizar la carrera de marketing y economía. “Estoy muy conforme porque fue un proceso muy largo y me quedan las materias más complicadas, pero creo que lo voy a poder sacar adelante porque, ahora cuando termine mi temporada en marzo, voy a tener hasta mayo para dedicarle todo ese tiempo a la carrera y al estudio”, planificó.

El futuro: básquet y más universidad
Ante la consulta de cómo avizora el futuro una vez egresado, respondió: “una de las ideas es seguir jugando al básquet, pero me gustaría si acá me ofrecen la posibilidad de continuar con un máster online a la distancia, acá en Estados Unidos, y jugando en Argentina, donde sea que me toque”, avisó.
En efecto, el hijo de los conocidos profesores Yanina Scattone y Rodolfo “Rolo” Dacunda tiene en claro que el básquet continuará presente en sus días: “cuando finalice la temporada, los planes que tengo son los de continuar mi carrera deportiva, todavía no sé en dónde”, aclaró sobre si podrá hacerlo en Argentina, en qué categoría del país y si lo hará en el exterior.

-¿Qué dice la familia, tan ligada al deporte, en este camino que vas transitando?
-Mi papá y mi hermana vinieron a visitarme hace poco. Mi familia está supercontenta por el camino que estoy transitando porque no fue un camino fácil, porque los primeros años no fueron fáciles. El primer año más que nada. Están muy contento en lo que me convertí, en el camino que estoy marcando como jugador acá.

Inmediatamente después, reiteró: “La idea principal es seguir jugando al básquet, seguir en carrera profesional”, remarcó y aprovechó para marcar que continúa en contacto con los profesores que tuvo en San José.
“Sigo en contacto con mis entrenadores porque siempre estoy aprendiendo, siempre estoy en contacto con Francisco Silvestrini, con Federico Bou, mucho tiempo. Él ve todos mis partidos y estamos hablando, siempre me está corrigiendo”, afirmó y reflexionó al respecto: “la verdad que esas personas que me han dejado el básquet me siguen ayudando hasta el día de hoy a crecer y me siguen formando”.

“Nacho” alcanza la madurez ya que transita como un jugador consolidado en el quinteto inicial de su equipo, alcanzó un registro que lo dejó en la historia de la Universidad de San Ambrosio (si hubiese que traducirlo al español), mantiene un alto promedio de calificaciones (el denominado GPA), está a 4 materias de finalizar sus estudios y tiene en claro que seguirá vinculado al básquet cuando finalice su experiencia de 4 años en Estados unidos.








