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Ases de 3200

El As del motociclismo nacional

Matías Bustillo fue distinguido con el As de 3200 en una noche que reconoció su presente como campeón argentino y su proyección deportiva.

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Con solo 20 años, Matías Bustillo ya se consolidó como una de las grandes referencias del motociclismo argentino. Campeón nacional y protagonista indiscutido en cada competencia, el joven piloto recibió el galardón de 3200.

La ceremonia correspondió a la quinta edición del evento y se llevó a cabo en el Concordia Tenis Club – Cervecería Popelka, con la entrega del premio a cargo de Sergio Rastelli, miembro de 3200. El encuentro reunió a referentes del ámbito deportivo, familiares y amigos, en una velada cargada de emoción y reconocimiento.

El valor de ser reconocido

Para “Matuco”, el premio tuvo un significado especial, no solo por lo deportivo sino por el respaldo humano que representa. “Para mí significa mucho haber recibido este reconocimiento por el valor y compromiso que tienen ustedes por los deportistas. La verdad que me sentí muy feliz, estuvo todo de 10, la pasamos hermoso en esa noche”, expresó.

El As de 3200 celebra mucho más que un título, sino que le pone en valor la constancia, la dedicación diaria y la determinación necesaria para llegar a lo más alto. En ese sentido, el presente de Bustillo es el resultado de años de preparación y de una pasión que se refleja en cada salida a pista.

Trabajo, cambios y aprendizaje

Al analizar el camino que lo llevó a consagrarse campeón argentino, el piloto destacó los pilares fundamentales de su crecimiento. “La clave para lograrlo fue el trabajo duro, disciplina, humildad y la familia; gracias a ellos logré esto”, afirmó, subrayando el acompañamiento constante que tuvo a lo largo de su carrera.

El motociclista también recordó un momento clave en su evolución deportiva. “Para mí el momento fundamental fue hace dos años, cuando me di cuenta que tenía que hacer un cambio rotundo en mi estilo de manejo”, explicó. Acostumbrado a un estilo agresivo forjado en circuitos mixtos, debió adaptarse a las exigencias del óvalo a nivel nacional. “Tuve que ser más prolijo, pero también saber cómo usar esa agresividad que creo que fue la que me dio ese plus para lograr esto”, agregó.

Motivación y nuevos desafíos

El reconocimiento recibido funciona como un estímulo extra de cara a lo que viene. “Se siente muy lindo saber que hay personas que de verdad se preocupan por el esfuerzo que hace cada deportista, saben reconocerlo y demostrarlo; eso es una motivación más para cada carrera”, sostuvo.

Para finalizar, con objetivos claros, Matías ya proyecta su futuro deportivo. “Mis metras a corto plazo son poder subirme a una categoría más grande en el nacional y salir campeón. A largo plazo, mi sueño es poder competir fuera del país y lograr representar a Argentina en mi disciplina”, concluyó.