Fútbol
Del arco de San Lorenzo a las nubes
Azul Muzio tiene un doble desafío para 2026: brillar bajo los tres palos en el torneo Apertura de Primera División y sumar horas de vuelo como piloto.
El próximo 15 de marzo comienza una nueva ilusión para el fútbol femenino argentino con el inicio del torneo Apertura. En este escenario de máxima exigencia, la concordiense Azul Muzio afronta su segunda temporada en San Lorenzo de Almagro. Tras sus inicios en Santa María de Oro, la arquera consolida su lugar en el fútbol nacional y combina su pasión por la pelota con su otra gran vocación: la aviación.
El sueño del campeonato
El calendario 2026 de la Primera División presenta dos torneos intensos. El Apertura se disputa a una sola rueda de quince fechas, todos contra todos, hasta el mes de julio. Luego, en el Clausura se invierten las localías y se compite hasta el mes de noviembre. Entre los rivales de peso aparecen Boca, River, Racing y Belgrano, pero la arquera de Concordia confía plenamente en el potencial de su plantel.

Ante este formato de suma de puntos, Muzio tiene clara la estrategia para que Las Santitas logren la coronación. En una entrevista exclusiva con @3200deportes, la arquera expresó: «Nos propusimos ser un equipo unido, estar siempre juntas sean cual sean los resultados porque al final es lo más importante». A nivel individual, su mayor meta es sumar al equipo desde el lugar que le toque, siempre lista para aprovechar cada oportunidad.
Equilibrio profesional
Para sostener el nivel en un año tan largo, la etapa previa resulta vital. La futbolista detalló que el plantel tuvo una pretemporada muy intensa, una fase fundamental para encarar las competencias de la mejor manera. Según su visión, el grupo concretó un gran trabajo físico y ese enorme esfuerzo se reflejará en los partidos.

Ya afianzada en Boedo, entiende que la máxima categoría no permite distracciones. Por eso, su rutina se enfoca en perfeccionar todos los detalles posibles. “Estoy constantemente trabajando en todo lo que se pueda, ya sea técnico, físico o mental. Las tres son partes fundamentales en un profesional y hay que encontrar un equilibrio entre ellas” manifestó.
De la cancha a las nubes
El deporte de alto rendimiento exige una disciplina absoluta, casi incompatible con otras carreras. Sin embargo, Azul logra combinar sus reflejos en el arco con su formación como piloto de aviones. Este doble desafío requiere una organización de sus horarios semanales para no descuidar ninguna de sus dos responsabilidades.

La dinámica en el club le facilita esta doble vida profesional. Gracias a las prácticas matutinas en San Lorenzo, la arquera tiene las tardes libres para ir al aeródromo. Esta sincronización de tiempos le otorga la ventaja perfecta para rendir al máximo nivel en su club y, al mismo tiempo, continuar su progreso en su trayectoria aeronáutica.









